ENTREGA 3 - Okabe

 
 

 

 

TOPÓNIMO

 

En el capítulo etimológico, estoy confundido. En la primera entrega de cromlechpyrene.com, pretendí, dado el buen estado del grupo central de Okabe y su unidad interpretativa, presentar éste a modo jeroglífico estelar, y dando alguna pista sobre el mismo, atraer la atención sobre el crp con ánimo de que alguien más, viese lo que tan claro me parece. Intento fallido, pero no voy a eso; entre las pistas que entonces se dieron, figuraba una etimológica: Oc-gabe, se pensó equivocadamente, apuntando a algo así como ‘sin Oc’, ‘sin Cisne’, fundamentado en que cuando el Can Mayor alcanzaba la posición al sur que marca el subgrupo central de Okabe; el Cisne, una de las constantes del crp atlántico, estaba ausente, oculto en el Norte. No, hoy no lo veo así, me parece inusualmente rebuscado, los topónimos que pudiera haber rescatado  son más directos y nada complicados. Sin embargo, persiste en mí la idea de que los vocablos: oc, ok, oca, oka, oza, ots, otsa, otx, otxa, otz, otza, pudieran ser, en alguna manera, hijos del mismo padre: Or, Sirio.

Llevo meses pensando en algo así como ‘Oka Bel’, en un principio tras el obvio ‘Jaiki Bel’, ‘Ascensión de Bel’. Oka que al inicio imaginé, del Diccionario de Plácido Múgica, empacho, hartazgo, pasó a ots en acepción 10, magnificencia, ostentación, vista, con descaro poco científico en los aledaños de ‘culminación’, ¿‘Plenitud, por Culminación de Bel’? No sé, aunque después del Jaiki Bel vendría su culminación ¿oca?, o bien ¿Otsa-Bel, ‘El grito, la pompa, el boato de Bel’, pasando oka-otsa de posición celeste a epíteto de Bel?, o todavía ¿Otza Bel, ‘El frio de Bel’? o similar, en alusión al solsticio de invierno. No creo. Últimamente me ronda: oc, ok, oca, oka, oza, ots, otsa, otx, otxa, otz, otza = Sirio, que apuntarían hacia, ‘Sirio Bel’, después de conocer una obviedad pirenaica: Sirio = Bel; sin embargo, aunque estoy tratando de encontrar equivalencias, entre la tan pirenaica, de forma laxa, y tan del Camino de Santiago, Oca, con Sirio no lo he logrado todavía. No obstante, siguiendo este cabo, van saliendo cosas que conviene retener para mejor ocasión. Así, yendo tras otx, en el Diccionario Vasco-Castellano de Plácido Múgica retengo: OTXABARRI = escorpión, alacrán, y, tratando de confirmar la traducción, en el Diccionario Castellano-Vasco del mismo autor, entre otras, leo: escorpión = arrabio, lupu, OTXARRABI, arrubi y en 4.signo del zodíaco = lupu-izar, karramarruaga. ¿En qué quedamos OTXABARRI u OTXARRABI?, ¿se trata de un error de imprenta?, de ser así, personalmente, me gusta más otxarrabi, por cercano a los también citados arrabio, arrubi, y sobre todo, al antiguo Fuenterrabía que podría derivar de un primitivo Iturri-arrabio, Iturri-arrubi o similar y acorde con los próximos Lapurdi y Guadalupe, vistos como Lupu-Or-di y Ku-Adad-Lupu, de otra historia. Otxabarri, si tal fuese, sería ‘Otxa-nuevo’ ¿en contrapunto del viejo, Otxa?; es decir, ¿Can Mayor = Otxa?, como Escorpión = Otxa-barri. Inútil decir que no lo sé, pero cuando se sigue con honradez a Sirio y Antares desde el Orhi, al dictado de los círculos de piedra, la toponimia general de la zona, no es mi trabajo pero cobra un sentido íntimo que intuye, jamás sabré con qué razón, el posible significado de parte de los topónimos. Algunos sabemos por experiencia personal, que en Francia de Otxa a Oca no hay nada, pero en un estudio serio sí, por eso, repito, estoy confundido.

– ¿Y?

– Nada. Pero nunca doy pistas falsas o poco meditadas, puedo darlas equivocadas. El Cisne, con los Triángulos, me rondó, durante la primera parte del trabajo; ahora, en buena parte, Sirio ha ocupado su lugar. Sirio y la Oca, con Lupu, buena tropa y cabo suelto que me gustaría seguir más allá del Pirineo, camino de Santiago.

Resulta difícil comprender el crónlech pirenaico sin verlo y sin estudiarlo sobre el terreno; aunque, es preciso reconocer que hay demasiadas ramas que dificultan la mirada y que sus claves están ya lejos, tal vez demasiado lejos, para ser recuperadas; no obstante, hay momentos en los que uno siendo consciente de sus carencias, más que una comprensión total del enigma, se conforma con un acercamiento.

Termino, copiando del omnipresente y neopagano Alberto Caeiro, en traducción de Ángel Campos Pámpano, de Poemas Inconjuntos:

«Siempre que pienso una cosa, la traiciono.
Sólo teniéndola ante mí debo pensar en ella.
No pensando, sino viendo.
No con el pensamiento, sino con los ojos.
Una cosa que es visible existe para verse,
y lo que existe para los ojos no tiene que existir para el
....................................................................................
[pensamiento;
sólo existe verdaderamente para el pensamiento y no                   
....................................................................................[para los ojos.
Miro, y las cosas existen.
Pienso y existo sólo yo.»


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