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A
MODO DE EPILOGO
El
autor ha intentado en esta nota poner de manifiesto
la totalidad de su tesis, y los hilos que la pudieran
tejer.
Como
resumen, los puntos que se sostienen o se está
trabajando sobre ellos, son los siguientes:
1-
Todos los crónlechs pirenaicos representan estrellas.
(Probado).
2-
Uno de los motivos de haber representado estrellas fue
religioso. (Probado).
3-
Toda religión de vigencia pasada tuvo un comienzo
y un fin. (Obviedad)
4-
Los fundamentos de la religión astral pirenaica
parecen proceder de Mesopota-mia. Dicha religión
comenzó su decadencia con la conquista romana
y finiquitó con el cris-tianismo. (Supuestos
coherentes de demostración en curso).
5-
La religión astral pirenaica concluyó
su fusión en el cristianismo con la asimila-ción
de su última y máxima manifestación
ritual: el antiguo Camino de las estrellas, que fue
convertido en el actual Camino de Santiago. (Hipótesis
de trabajo.)
La
terminación del crónlech en las hoy Huesca
y Navarra dio paso a numerosos santuarios cristianos
construidos a lo largo del Camino, con frecuencia, sobre
otros anterio-res paganos realizados con criterios,
digamos, geo-astronómicos, recuperables por su
sim-plicidad. Ignoro si existe una inspiración
astronómica demostrable a lo largo de todo el
Camino, pero da la sensación de que en el arranque,
en la unión crp-románico, sí. El
san-tuario de San Miguel de Aralar puede constituir
un buen punto de partida para comenzar un estudio sistemático
de la relación: religión astral pirenaica/cristianismo.
Reúne todas las condiciones para ser otro punto
de inflexión en este estudio, algo parecido al
que represen-tó Pagolleta para Sirio y el crp.
En San Miguel de Aralar, subrayados por un paisaje que
subsiste, están presentes buena parte de los
elementos de la antigua religión, en armonía
con sus sustitutos sincréticos.
El
autor ha preferido en lugar de atar definitivamente
todos los cabos, que ha ido poniendo al descubierto
durante la investigación, dejarlos sueltos, por
dos motivos: de una parte, porque todavía es
posible ahondar en ellos y conocerlos mejor individualmente;
y de otra, por tener el convencimiento de que quienquiera
sea el que estudie el crp y el arte ro-mánico
cercano al Pirineo, desde el terreno, sin ideas preconcebidas,
tiene material sufi-ciente para, ir tejiendo por su
cuenta la realidad de aquel pasado.
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