ENTREGA 3 - Presentación - Présentation - Presentation


 
 
 

 

 

PRESENTACIÓN

Todos los crónlechs pirenaicos representan estrellas, se viene repitiendo desde hace unos años en este trabajo.

Los crónlechs en el Pirineo representan estrellas. El diámetro de cada círculo es proporcional al brillo de la estrella por él simbolizada y los testigos principales que forman los círculos están relacionados con la efeméride astronómica, en cada caso, representada. En líneas generales, los crónlechs pirenaicos -crp en lo sucesivo, con frecuencia- se presentan en grupos de significado astronómico propio, que, a su vez, en ocasiones, está relacionado con el de otros grupos próximos o lejanos. En consecuencia, cuando topamos con un grupo de crónlechs numeroso, su esquema presenta características de jeroglífico estelar, cuyas claves, amén de en el paisaje, se encuentran en las leyes de la astronomía clásica a ojo desnudo. Hecho que en modo alguno quiere decir que se construyesen como jeroglíficos sino que, utilizando las claves adecuadas, se pueden descodificar como tales.

En esta ocasión, se estudian dos grupos de alto número de círculos, en los que resultaría imposible hallar una equiparación astronómica, de no haber existido en sus constructores una intencionalidad previa de contenido astronómico. Ambos grupos pueden constituir entonces, adecuada piedra de toque para dilucidar lo acertado de de la igualdad crónlech = estrella.

Los grupos que se presentan en esta entrega son el de Okabe y el de La Corona de las lunas, que tienen del orden de 26 y 70 círculos, respectivamente. Personalmente, como explico en la exposición de los dos grupos citados, les encuentro coherencia astronómica evidente a ambos, al igual que a todos los grupos, ya explicados en otras ocasiones.

El emplazamiento de crónlechs de Okabe, consta de unos 26 círculos, se encuentra en el eje paradigmático: Pico de Orhi, Okabe, monte Auza, Peñas de Aia, Golfo de Vizcaya. Muestra dos subgrupos en buen estado de conservación, el primero está relacionado con las estaciones del año en parangón ya visto en Eteneta II, Unamene y Lepoko Estua, y tiene soporte histórico bien definido tanto en las tablas Mul-Apin como en algunos versos de Hesíodo de Trabajos y días. El segundo subgrupo de Okabe es una representación de las dos Puertas de las almas, realización frecuente en el Pirineo, de las que son buenos ejemplos, los grupos de crónlechs de Gerasuge, Agiña y Azpegi, entre otros. De dichas puertas tenemos variadas referencias históricas, entre las que una de las más conocidas es la de Macrobio en sus Comentarios al sueño de Escipión de Cicerón.

El sitio de crónlechs de La Corona de las lunas -Valle de Hecho (Huesca)-, tiene del orden de setenta círculos en variado estado de conservación, parecen representar el 'camino de la luna' de un año dividido en tres estaciones marcadas por las culminaciones de Fomalhaut, Sirio y Arturo, en observación repetida individualmente en otros emplazamientos como Eteneta II, Etxelako Arritxuriak, Unamene y el propio subgrupo Hesíodo de Okabe. Su soporte histórico, diríase entroncado con las tablas Mul-Apin y, sobre todo, en apreciación reciente, parece calco de los nakshatra -casas o mansiones de la luna- védicos.

Okabe y La Corona de las lunas, siendo buen ejemplo de grupos numerosos comprensibles astronómicamente, no son los únicos, como quedó dicho en Del crónlech pirenaico, a propósito del grupo de Erren kalko -Calco del escaleno-, sito en el municipio de Arano -Navarra-, donde se desvanecen olvidados 21 crónlechs representando un Triángulo de Verano completo, y un doble alineamiento de norte señalando el Polo de la época, cercano a Kochab y a la kappa del Dragón.

Como colofón a este trabajo de más de quince años, se inicia, en formato PDF, la presentación de unas sinopsis de cada grupo, en este caso concreto referidas a La Corona de las lunas y a Okabe, comienzo de un repaso general del trabajo realizado hasta ahora, que en futuras entregas será ampliado con las sinopsis de los grupos ya mostrados o ya estudiados pero sin dar a conocer todavía, en resumen de la parte objetiva de todo este asunto: situación del grupo en cuestión; dibujos del grupo y cartas celestes que pueden ayudar a comprenderlo; interpretación astronómica; significado de la representación; otras realizaciones pirenaicas similares al grupo presentado y un apunte somero sobre el topónimo.

 

En estos resúmenes que concretan la opinión del autor, se ha eludido siquiera insinuar la 'otra historia del crónlech pirenaico', que apuntaría a los porqué del mismo y a su entorno histórico. Los retazos de Apéndices, necesitados de revisión y ampliación, que acompañaban a la segunda entrega en castellano, muestran algunos cabos de los hilos que pudieran ayudar a una mejor comprensión global del crp; no obstante, quedan muchos aspectos que ni siquiera se han formulado. Arenas movedizas, en las que sólo cabe asomarse bajo paraguas astronómico, aparejo científico que llama al orden. Razón más que sobrada para atenerse sólo a cuanto se expone en las sinopsis, que reflejan cuanto se conoce y se pretende informar, dejando otras facetas no enunciadas, para los amantes de lo oculto y para cuando se estudie el crp, sus antecedentes y consiguientes, después de aceptar la personal obviedad: crónlech pirenaico = estrella. Igualdad que es la sola propuesta de este trabajo. Allá cada cual con sus otras verdades, pero antes de aseverar sobre ellas, pudiera ser saludable, en honor a la verdad, tener en cuenta que todos los crp, todos, representan estrellas y que el espacio donde los ubicaron, en época de pensamiento sin más límites y camino geográficos para soñar que los escritos en el firmamento, es el que es. Obviedad concreta también. Todos representan estrellas y están situados donde están.

- ¿Y?

- Usted mismo.


Posdata

En el transcurso de tiempo de puesta de este trabajo en la 'red', el moderador del forum consagrado al Valle de Ossau -www.ossau.net- ha manifestado interés en que dé opinión sobre los crónlechs de su región: " .... Este mail tiene por objeto invitarle a expresarse sobre sus investigaciones que cuestionan algunos miembros del Forum, tanto más si usted tiene informaciones a dar concernientes a los crónlechs de Ossau."

Acepto la invitación. Mis conocimientos directos sobre los crónlechs del Valle de Ossau, son escasos y proceden de una visita realizada en agosto de 1991 en compañía de Luis Millán. En aquel viaje visitamos detenidamente los monumentos de La Glère de Pombie y de forma más rápida los de Les Québes de Brousset y les 'Courraüs' d'Accaüs. De los primeros conservo el croquis, unas notas y en ellas una vieja interpretación astronómica datada el 21-10-2000, que, dicho sea de paso, mantengo. Los círculos de Accaüs me causaron una gran impresión, hice algunas acotaciones sobre el paisaje, círculos principales y sus testigos, la maleza desmerecía el grupo. Prometí volver.

El entrar en esta zona que apenas conozco, tiene alicientes añadidos:

· En primer lugar, rendir homenaje a Geneviève Marsan, una de las pocas personas de reconocida solvencia académica que me han ayudado en esta historia y a la que todavía no he tenido oportunidad de demostrar mi agradecimiento público. De otra parte, estudiados los trabajos que ella ha realizado en colaboración con Claude Blanc de los círculos de La Glère de Pombie, y, en compañía de otros colaboradores, sobre los Couraüs d'Accaüs, encuentro ambos francamente buenos, meticulosos y buen punto de partida para se utilizados en un intento de interpretación astronómica. Motivos todos, amén de que Accaüs lo puedo visitar en invierno y de La Glère tengo datos suficientes para dar opinión astronómica coherente, que en modo alguno quiere decir cierta, que invitan a comenzar el estudio de los crónlechs del Valle de Ossau por estos dos grupos. Voy a intentar realizar el trabajo de forma interactiva, tratando de resolver su desciframiento astronómico partiendo de cero, sin palabrería, sin más ayuda que los escritos existentes de autores franceses, los círculos de piedras, las montañas, las estrellas y un mínimo de supuestos técnicos de los que se irán dando cuenta. Y, no nos olvidemos, con la vista puesta en ese betilo gigantesco que es el Midi d'Ossau, a cuyo pie seguían/siguen su Camino los peregrinos hacia Santiago, como herederos del noble sincretismo que hizo suyo el primitivo Camino de las estrellas.

· Vuelve a ser otro reto, para demostrar la teoría: crónlech = estrella. En lugar para mí poco conocido, que no he pateado arriba y abajo decenas de veces como las montañas de mi entorno, y entre monumentos que apenas conozco. Veremos.

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