ENTREGA 3 - La corona de las lunas

 
 

 

 

INTERPRETACIÓN DEL SUBGRUPO OR

El subgrupo en el que se encuentra Sirio, O en el dibujo 3, es el más numeroso. Hasta el momento se han censado 27 crónlechs, dejando otros cuatro dudosos con trazo discontinuo y se piensa después de aventurar una posible solución que deben de existir más círculos, concretamente al NO. de O y al oeste de o15-o16, y también al oeste de o1-o2, todos por razones que se expondrán más adelante.

Como en los subgrupos anteriores se ha supuesto que el momento álgido del grupo viene dado por una estrella, en este caso, Sirio en su culminación a 180°, tal y como indica el mapa estelar general que se adjunta, la carta celeste número 4 y el dibujo 3, supuesto que viene avalado por los conspicuos testigos que tiene Sirio, círculo O, en el eje N.-S. Mirando de S. a N. una carta estelar cualquiera, por ejemplo las dos citadas, se pueden observar a uno y otro lado de la línea imaginaria en rojo, en la general y en alineamiento N.-S. en el dibujo 3 y carta 4 que une Sirio con el Polo de la época, las estrellas señeras que estaban definiendo el firmamento visible en ese momento.

La carta celeste 4, como el dibujo de círculos 3, se corresponde conceptualmente al dibujo 2 y a la carta 2. En estos, Arturo presidía a 180º dejando constancia del cambio de estación; en tanto que, en el subgrupo 3, es Sirio quien, a 180º señalando en los cielos un meridiano dibujado en el suelo, marca el cambio de estación y rige el paso del tiempo en el sector Ku-Or, mostrando su discurrir, a falta de nueva prospección, con las estrellas que van de Menkar círculo o14, a de la Ballena, a b de Cáncer círculo o3.


Tabla 3    
Estrella Acimut Altura
a CMa  180° 00’  30° 02’
b CMi  172° 48’ 56° 38’
l Gem 180° 39’  64° 16’
z CMa  181° 54’  15° 38’
b Gem 168° 23’  76° 47’
a Gem 184° 02’  80° 02’
i Uma  354° 30’  69° 36’
b Umi 0° 13’   35° 53’
g Umi 1° 18’  32° 30’
a Uma  18° 55’  55° 00’
k Dra  8° 34’  44° 53’
z Dra  358° 06’ 21° 28’
g Dra  358° 56’  6° 01’
b Dra   2° 19’  8° 20’
h Uma 30° 31’  30° 40’
a Boo   53° 01’  8° 20’
a Tau  235° 58’ 41° 12’
g Tau    238° 21’  37° 41’
l Tau 239° 08’  32° 08’
n Tau  233° 07’ 28° 11’
b Tau 240° 05’ 57° 45’
h Gem 216° 30’ 62° 16’
m Gem  213° 30’  63° 29’
n Gem 207° 92’ 62° 32’
g Gem 199° 54’ 60° 26’
e Gem  208° 15’ 68° 32’
z Gem 191° 29’  66° 58’
d Gem  183° 25’  69° 38’
k Gem 167º 44’  73º 09’
l Gem 180° 39’  64° 16’
p 3 Ori  224° 04’ 36° 59’
p 4 Ori   222° 37’ 36° 12’
a Ori  207° 08’  47° 20’
l Ori 215° 11’  46° 31’
f1 Ori 214° 53’  46° 07’
f2 Ori 214° 07’  46° 16’
g Ori  214° 51’ 42° 10’
b Can 150° 13’ 57° 35’
a CMi  166° 55’ 53° 56’
a Leo 105° 57’ 48° 23’

En las cartas celestes con Sirio en culminación, dentro del sector Ku-Or, se puede apreciar hacia la derecha de la imagen, el alineamiento Sirio, Betelgeuse en definitiva Orión y Aldebarán en Tauro y hacia la izquierda, hacia la sección Or-Un, Sirio, Proción, Cáncer, Leo, con los Gemelos poco más arriba y más centrados. La tabla 3 que indica la posición de éstas y otras estrellas representadas en la parte sur la Or de los dibujos en el momento de culminar Sirio, es en sí misma una meditación que hace un guiño a la esencia del crp, tanto en su vertiente astronómica como en la mítica religiosa. En lo astronómico, los crónlechs de esta parte sur, al igual que se ha visto con los crónlechs de la parte norte, fueron observados y captados con una estrella señera en culminación, en este caso Sirio, dando la impresión de que con estos crónlechs pretendieron algo más que hacer una simple representación astronómica que, de otra parte, está transcrita en su parte central, con criterios diferentes a los puramente astronómicos. Motivo que aconseja dar primero opinión desde un punto de vista astronómico, para luego analizar las posibles razones de las pequeñas anomalías que se observan examinando el grupo desde este ángulo.

Comparando los círculos de la zona Or del dibujo 3 con una carta estelar vista situando a Sirio en el centro de la imagen. Mirando del Sur a las grandes estrellas, podemos observar hacia la derecha el alineamiento Sirio-Betelgeuse-Aldebarán y hacia la izquierda el de Sirio-Grandes Gemelos. Propuesta que se ha retenido por razones que se irán exponiendo. La primera tal vez, fue el hecho de que el círculo mayor del grupo crónlech O, identificado Arturo con el círculo U, sólo puede tener parangón con Sirio, estrella más brillante del firmamento.

Suposición que está permitiendo un primer acercamiento a la solución del subgrupo Or, al margen de alguna discordancia astronómica a la que habrá que buscar explicación con la ayuda de otras disciplinas. Entonces, digamos, en primera aproximación astronómica:

« Círculo O: a del Can Mayor, Sirio, de magnitud - 1,46.
« Círculo o18: a de Orión, Betelgeuse, de magnitud 0,4.
« Círculo o6: a de Tauro, Aldebarán, de magnitud 0,9.
« Círculo o1: a de los Gemelos,  Castor, de magnitud 2.
« Círculo o2: b de los Gemelos, Pollux, de magnitud 1,1.

Dicho lo cual, antes de continuar con la identificación del resto de los círculos, conviene dar algunas explicaciones. Así, se pueden observar las siguientes disfunciones:

En primer lugar, buscando el alineamiento Sirio, Betelgeuse, Tauro, al llegar a Betelgeuse nos encontramos con dos círculos secantes, circunstancia que no es nueva, a este respecto se recuerda nota 1 lo dicho en Del crónlech pirenaico, al tratar el grupo 0100-03-22 Izurrizti II, página 431.

Cuando se está desgranando secuencialmente un grupo de crónlechs, en discurrir que es cíclico, resulta previsible la identificación de círculos contiguos por cuanto, mayormente, pertenecen a representaciones vecinas en el cielo, así hemos visto que bajo el extremo oeste de Andrómeda hemos encontrado a Aries, como corresponde en los cielos y continuando el alineamiento marcado por los círculos se ha mostrado Perseo y Tauro, hasta terminar con línea de círculos bajo la presencia de Ku. Oculto El Pez, y ya en la férula de Or cabe esperar que la secuencia continúe: Tauro, Orión, La Liebre, este de Los Gemelos, Can Mayor, oeste de los Gemelos, etc. Los círculos bajo la línea discontinua del dibujo 3, cobran sentido estelar al primer golpe de vista, teniendo en cuenta la ‘carta estelar’ 4 y la tabla 3. Al igual, en las referencias dadas en más de una tablilla babilónica, así en el astrolabio que muestra la tablilla KAV 218, el mes Tammuz viene definido por Mul Kaksisà, Mul Mastaba y Mul Sulpae, en tanto que el mes siguiente, Ab, lo señalan Mul Pan, Mul Mastabbagal y Mul Margidda; de otra parte, la tablilla BM 78161 menta con otros el Gu III, formado por la estrella de atrás de Los Grandes Gemelos, b Gem —a su vez ziqpu XIX, en tablilla AO 6478—, l Gem de los Pequeños Gemelos y la Flecha-Lanza Kaksisà, a CMa, en informaciones, obtenidas de Hunger, Pingree, Horowitz etc., que dan cumplido soporte histórico-astronómico al crp. Entonces, centrando el mapa  mirando al Sur, como en la interpretación bajo Ku, en el centro y abajo destaca Sirio y sobre él se puede referenciar lo más florido del firmamento, que en el eje S.-N., enlazó, en GU-ZIQPU paradigmático, Sirio, Grandes Gemelos y Kochab. De entre las grandes estrellas, a la izquierda de la línea que une Sirio —O— con Castor y Pollux — o1-o2—, en tanto que, a la altura de Betelgeuse —o17-o18— se echa en falta a Proción y, con su referencia, mirando la geometría y orden celestes cabe indagar, a la altura e izquierda de estos círculos, por representantes de Cáncer, Leo e Hidra.

Bien mirado, el alineamiento de Sirio con las estrellas y círculos, situados a su norte en la carta 4 y el dibujo 3, deberían de servir para realizar un acercamiento a la fecha de construcción del grupo; sin embargo, no se realiza en esta ocasión por entender que, para tal menester, se deberían de emplear medios para confeccionar el dibujo del grupo más sofisticados y precisos que los empleados, no obstante, la fecha de 540 a. C. que se viene utilizando de manera general para los cálculos de tablas, desde el grupo 0200-02-03, Oianleku norte, parece bastante aproximada por la sencilla razón de que con ella se obtienen resultados consistentes y coherentes.

Los diámetros de los círculos secantes o1-o2 aplicando mediciones de astronomía moderna no concuerdan con los brillos de las estrellas con las que se han equiparado, parecen estar bailados, observación que puede ser debida a que cuando se construyó el crp los brillos de estas estrellas fueron otros que los actuales, supuesto que encuentra referencia histórica, así Richard H. Allen, en relación al brillo de Castor y Pollux, nos dice en Star Names, página 232: " … astronomers, generally are agreed that there has been inversion of their brilliancy during the last three centuries." Es decir, que los astrónomos están de acuerdo en que, tal como está reflejado en La Corona, ha habido una inversión en el brillo de Castor y de Pollux durante los tres últimos siglos.

De otra parte, se advierte que, al margen de otra supuesta y repetida a Cet para el círculo o14, la secuencia que en el subgrupo Ku acabó en k7 Aldebarán, continúa en el subgrupo Or con la misma estrella, que también puede equipararse con el círculo o6. Los círculos que rodean a Aldebarán, del o11 al o13 y o20, o21 y o22,  son asimilables, utilizando los mismos criterios que han servido para desentrañar el subgrupo Ku, a las estrellas que rodean a a Tau por el Sur que no son de mucho fundamento como bien indican los diámetros de los círculos pero que, desechadas otras soluciones, hacen congruente avío y apuntan a la solución:

« Círculo o11: l de Orión, Meissa, de magnitud 3,66.
« Círculo o19: f 2 de Orión, de magnitud 4,09.
« Círculo o20: f 1 de Orión, de magnitud 4,41.
« Círculo o12: p 3 de Orión, Lulal, de magnitud 3,19.
« Círculo o13: de Tauro.
« Círculo o21: p 4 de Orión, Latarak de magnitud 3,69 v.
« Círculo o14: a de la Ballena, de magnitud 2,5.
« Círculo o22:? de Eridano.

El grupo que nos ocupa y todo el crp son un dechado de astronomía empírica, este subgrupo Or parece foto fija de las estrellas que acompañaban a Sirio en el momento de su culminación, con pocas excepciones y anomalías: parece percibirse alguna estrella del Norte, y g Gem, mejor los Gemelos, aunque todavía sin saber porqué, se incrustan materialmente en a Ori. La referencia simultánea al Norte, en una determinada posición de la estrella que marca la efeméride del grupo, es una constante en los tres subgrupos de La Corona y de todo el crp, que también ha sido observada y narrada con profusión en el conjunto del crónlech pirenaico. De otro lado, los círculos de La Corona fueron construidos teniendo en cuenta los, hoy diríamos, meridianos, y por entonces, tal vez, Gu-ziqpu o similar, en cuanto a concepto; por entender que, teniendo pocos medios, la medición de la culminación al Sur, era una forma fiable de conocer el orden de paso en el rodar celeste de estrellas situadas en meridianos diferentes. En cualquier caso, toda La Corona está construida siguiendo escrupulosamente este criterio de captar y situar las estrellas en meridianos secuenciales, siguiendo el riguroso orden celeste de paso por la culminación, y así fueron calcadas, mirando al Sur, las estrellas en tierra de E. a O. Además, respetaron fielmente la posición celeste en cuanto a altura de todas ellas, colocándolas, en sus respectivos subgrupos respetando su posición N.-S., con pocas excepciones, tal la ya mentada a PsA, Ku, y las estrellas referidas al Norte en los grupos Ku y Or.

¿Cómo se les ocurrió representar tan modestas estrellas, en cuanto a brillo, como alguna de las señaladas?

Entiendo que por razones históricas cuya elección se nos escapa.

Leyendo Star Names de Richard H. Allen, libro que, junto a otros que se vienen citando, resulta de gran ayuda a la hora de interpretar el crp por el hecho de que aporta numerosos datos de aplicación inmediata a la investigación que se viene realizando; así, del apartado que trata de Meissa, l de Orión, podemos entresacar: « El nombre árabe original, Al Hak’ah, un Destello blanco, viene de la adicional débil luz de fondo de las más pequeñas f1 y f2, y ha llegado hasta nosotros como Heka y Hika. Estas tres estrellas formaron otro trío del Athafiyy de los árabes; y en todas partes, en la astrología primitiva, al igual que otros grupos similares, fueron tenidos por signo de infortunio en los asuntos humanos.

Constituyeron la babilónica estación lunar Mas-tab-ba-tur-tur, los Pequeños Gemelos, título también encontrado en g y h de los Gemelos; individualmente fueron estrellas importantes entre los babilonios, al levantarse para ellos con el sol en el solsticio de verano, y, con a y g de Orión, fueron conocidas como Kakkab Sar, la constelación del Rey. » Más abajo:

« Resulta muy extraño que los constructores del sistema hubiesen elegido para señalar la 3ª estación lunar a este pálido grupo,  olvidando las brillantes y conspicuas b y z Tauri, las puntas de los cuernos de Tauro. Difícilmente se puede encontrar otro caso en el que con más razón discrepemos de su selección. » Y, más adelante:

« l y las dos estrellas phi suministran un clara prueba del popular error de la aparente magnitud del disco lunar, el escrito de Colas sobre el tema en el Celestial Handbook de 1892, dice: Mirando este triángulo podría pensarse que la luna no podría ser insertado en él; pero que la distancia de l a f1 y f2 es de 27’, y la distancia entre f1 y f2  es de 33’, es hecho probado; siendo el diámetro medio aparente de la luna de 31’ 7’’. Esta ilusión, generalmente aceptada en todo tiempo, ha atraído la atención de muchos grandes hombres: Ptolomeo, Roger Bacon, Kepler, y…», y termino señalando que en el apartado siguiente Allen, continúa diciendo, que una de las p está situada justo al norte de Rigel y que los chinos le llamaban la Muralla de Oro. De otra parte, con posterioridad, he visto que las l a f1 y f2 de Orión constituyen el quinto nakshatra, Mrigashira del zodíaco lunar védico, como el sexto es Ardra que reside enteramente dentro de los Gemelos pero está presidido por Betelgeuse y asociado con Sirio, ¿podría ser esta la razón de la anomalía gráfica observada en Betelgeuse?

¿Y?

Que es historia, olvidada pero historia, que se puede recuperar.

A continuación de Orión, les toca desfilar a los Gemelos, encabezados por h Gem, Tejat Prior, doble variable que en las cartas celestes viene representada por dos círculos concéntricos y sobre el terreno de la Selva de Oza, también. Este tipo de representación ya observada en otros lugares, no suele ser fácil de percibir, sin embargo, el círculo o10 que representa a Tejat Prior, debido a la ingenua excavación realizada, se ha desnudado hasta mostrar su estructura original de dos círculos concéntricos.

Los Gemelos, parecen estar representados por los siguientes círculos:

« Círculo o1: a de los Gemelos,  Castor, de magnitud 2.
« Círculo o2: b de los Gemelos, Pollux, de magnitud 1,1.
« Círculo ‘on1’: relacionado con el Norte.
« Círculo ‘on2’: k de los Gemelos, de magnitud 3,6.
« Círculo o4: d de los Gemelos,  Wasat, de magnitud 3,5.
« Círculo o5: e de los Gemelos, Mebsuta, de magnitud 3,0.
« Círculo o7: l de los Gemelos, de magnitud 3,5.
« Círculo o8: z de los Gemelos, Mekbuda, de magnitud 3,7.
« Círculo o9: m de los Gemelos,  Tejat Posterior, de magnitud 2,8.
« Círculo o10: h de los Gemelos, Tejat Prior, de magnitud 3,1.
« Círculo o15: x de los Gemelos, de magnitud 3,36.
« Círculo o17: g de los Gemelos, Alhena, de magnitud 1,9.

Además, a los Gemelos, en su zona les acompañan los círculos o3, 'on3' y o16 que encuentran apurado encaje coherente en:

« Círculo o3: b de Cáncer, de magnitud 3,5.
« Círculo ‘on3’: Yale # 2864, de magnitud 4,54 v.
« Círculo o16: b de Monoceros, de magnitud 4,5.

El hipotético círculo 'on1', del que sólo hoy podemos apreciar el arco sur no encuentra encaje en los Gemelos estimados, y, puestos a representar una estrella ésta podría ser Kochab o alguna de la cabeza del Dragón que en la culminación de Or todas ellas se encontraban justo al Norte, en sincronismo que pudo querer ser representado, de forma similar a la que en el subgrupo Ku incrustaron estrellas del Norte en Perseo. En tanto que los círculos o3, 'on2' y o16 dibujados con trazo discontinuo, hoy no tienen buena definición, aunque el último está construido con piedras de cierta consideración y de factura similar al círculo o15. Sin embargo, entiendo que no es lo más importante en círculos tan pequeños y mal definidos como estos, acertar en su exacta equiparación sino corroborar el espíritu de la obra en general, que en este caso no parece otro que el de seguir el paso del tiempo con la ayuda del de las estrellas. En este sentido, resulta muy ilustrativa la lista de los tiempos de culminación de cada una de las estrellas que pudieron representar al grupo. La equiparación de todos estos círculos del subgrupo Or, ha vuelto a necesitar la ayuda de la tabla de tránsitos de todas las estrellas que lo componen, que, en orden creciente, utilizando el programa MacStronomy 2.0.3, con fecha 21 dic. de 540 a.C. es la siguiente:

a de La Ballena: 19 horas 12 m 32 s
d de Eridano: 20 horas 02 m 28 s
a de Tauro: 20 horas 35 m 15 s
p 3 Orión: 20 horas 53 m 14 s
p 4  de Orión: 20 horas 58 m 40 s
g  de Orión: 21 horas 30 m 55 s
l  de Orión: 21 horas 37 m 21 s
f1 de Orión: 21 horas 37 m 27 s
f2 de Orión: 21 horas 39 m 38 s
i de Orión: 21 horas 57 m 01 s
a de Orión: 21 horas 58 m 56 s
b de la Liebre 21 horas 59 m 42 s
a de la Liebre 22 horas 01 m 02 s
h de Los Gemelos: 22 horas 02 m 55 s
k de Orión: 22 horas 07 m 42 s
m de Los Gemelos: 22 horas 10 m 53 s
e de Los Gemelos: 22 horas 27 m 31 s
g de Los Gemelos: 22 horas 31 m 00 s
x de los Gemelos: 22 horas 41 m 49 s
b  del Can Mayor: 22 horas 50 m 25 s
z de los Gemelos: 22h 51 m 54 s 
d de Los Gemelos: 23 horas 05 m 45 s
l de Los Gemelos: 23 horas 09 m 43 s
a de Los Gemelos: 23 horas 07 m 35 s
a del Can Mayor, Sirio, Or: 23 horas 10 m 53 s
q del Can Mayor: 23 horas 14m 48s
b de Los Gemelos: 23 horas 23 m 02 s
6 del Can Menor: 23 horas 25 m 44 s
k de Los Gemelos: 23 horas 26 m 36 s
b del Can Menor: 23 horas 26 m 53 s 
e del Can Mayor: 23 horas 37 m 46 s
a del Can Menor: 23 horas 41 m 41 s
d del Can Mayor: 23 horas 43 m 56 s
h del Can Mayor: 0 horas 02 m 14 s
b de Cáncer: 0 horas 14 m 14 s
d de Cáncer: 0 horas 33 m 19 s
a de La Hidra: 1 horas 39 m 15 s
a del León: 2 horas 04 m 24 s
b del León: 3 horas 49 m 56 s
a de La Virgen: 3 horas 49 m 56 s
a del Boyero: 6 horas 32 m 23 s

Lista en la que Sirio y su tiempo de transito viene puesto en negrita, las estrellas de la parte en estudio del subgrupo en regular, y algunas que, de momento, pudieran faltar y otras que pueden servir de referencia, en cursiva. El listado sobre el suelo, está representado por todos los círculo del subgrupo Or, que al Norte, de derecha a izquierda, van del círculo del círculo o14 al o3 y al Sur de o?2 a 0?4, emparedando al círculo O. La lista justifica la elección E.-O. de la misma forma que lo haría y hace una de ascensiones rectas de las mismas estrellas, en tanto que la elección N.-S. vendría acreditada por una de declinaciones u otra de alturas sobre el horizonte. Estas últimas, acompañadas de su correspondiente azimut sobre un punto singular del horizonte, son las auténticamente pirenaicas, de ahí que todas las tablas se hayan presentado en este tipo de coordenadas. Del estudio de dichas tablas se desprenden cuantas equiparaciones se han hecho, teniendo en cuenta que las mismas reflejan la posición celeste de determinadas estrellas en un momento dado, aunque la pretensión parece, en este caso al menos, dar cuenta de una secuencia estelar. La representación del subgrupo Ku sobre el terreno, se entiende mejor, en el momento del ocaso de Fomalhaut. Las estrellas comprendidas en el sector delimitado por las culminaciones de Ku y Or, sobre el terreno se encuentran al completo: unas en el grupo central Ku, las que iban /van de a PsA a b Tau, y las otras, las que continúan hasta a Gem, en el subgrupo Or. Las estrellas que eligieron, pertenecen en buena parte a la Vía Láctea, sirvieron en la antigüedad para delimitar el Camino de la luna y hacen mención en buen número de ocasiones, probablemente para puntualizar posiciones en un momento dado, a las estrellas que simultáneamente estaban situadas al Norte.

Continuando aplicando estos criterios, con la ayuda de la lista de tránsitos de más arriba, de la tabla 3, del croquis del subgrupo dibujo 3  y de una carta estelar, se puede aventurar la equiparación del resto de los círculos del grupo:

« Círculo ‘o?2’: ? de Monoceros.
« Círculo ‘on4’: i de Orión, de magnitud 2,77.
« Círculo o23: q del Can Mayor, de magnitud 4,07.
« Círculo o24: b del Can Mayor, Mirzam, v. de magnitud 1,98.
« Círculo o25: b de la Liebre, de magnitud 2,8.
« Círculo ‘o?4’: ‘10’ de la Liebre.

Parangón que asciende a 31 el número de círculos identificados, con diferente grado de verosimilitud, en el subgrupo Or.

El Camino de la luna, está escuetamente descrito en la tablilla nº 86378 depositada hoy en el Museo Británico que forma parte de las tablas astronómicas Mul Apin que describen un cielo fijado en 2340 a.C. y constituyen la fuente más importante de conocimientos astronómicos mesopotámicos que tenemos.  En dicha tabla, columna IV, líneas 31 a 39, se cita en secuencia a 16 constelaciones, de las que en La Corona podemos encontrar o intuir en la línea 33: Pléyades, Toro Celeste, El leal Pastor de Anu Sipazianna —Orión—, El Antepasado Shugi —Perseo—; línea 34: La Azada Gam —parte de Auriga, y de Tauro, en este caso b Tau—, Los Grandes Gemelos, Allul Cáncer, Urgula El León; de la línea 35: El Surco de la Siembra Absin Spica, todas ellas, presentes, de una u otra forma en la Corona; la línea 39, cita a Luhunga, El Aparcero, nuestro Aries, que en realidad enlaza la secuencia de la línea 31. En tanto que, el resto de las constelaciones citadas en la línea 35 y las de la 36, hasta ahora, no aparecen en la Corona. Se trata, en todos los casos, de  las constelaciones situadas en el Camino Un-Ku, es decir en el sector que comprende las culminaciones de a Boo y a PsA. Estrellas que sobre el emplazamiento de La Corona de la Selva de Oza, técnicamente sólo pueden encontrarse al este del subgrupo norte capitaneado por Arturo o a la derecha y norte de Fomalhaut, sitio ya hay en ambos lugares para una tal realización y también se encuentran piedras; no obstante, será preciso volver a revisar el grupo.

De no encontrar y presumir que nunca hubo estrellas en el sector An-Ku, ¿cuál podría ser la causa? Las constelaciones pertenecientes a este sector son precisamente las de invierno, época en la que a buen seguro, el paraje estaría deshabitado en espera de la época de nuevos pastos. Y, estando el lugar sin ganado ni gente que lo cuidase, ¿qué sentido podía tener poner indicadores marcando el paso del tiempo en esa parte del año?

A Sirio, Arturo y Fomalhaut, se les ha detectado representados individualmente en culminación en numerosas ocasiones, como se ha contado en Del crónlech pirenaico y en otras entregas de cromlechpyrene.com. Por tanto, el señalamiento de estaciones mediante estas tres estrellas no constituye una novedad, lo auténticamente novedoso es ver que en La Corona están representadas las tres al mismo tiempo, en lo que parece ser un calendario que divide al año en tres estaciones.

Los círculos todavía no definidos, situados al SO. del círculo O, encontrarán encaje en las estrellas situadas al SO. de Sirio, es decir, en la zona del sumerio Ban o Pan, entre otras: d, e, s, w del Can Mayor.

La empírica y no matemática astronomía que trasluce el crónlech pirenaico, fiel reflejo de la mayor parte de la astronomía mesopotámica, necesita, para resolver todos los problemas que plantea, de los medios que sirvieron y ayudaron a la construcción de sus realizaciones. En el caso de La Corona de las lunas que nos ocupa, parece necesario, o al menos muy conveniente, ver el paisaje que rodea al grupo, principalmente, el que se extiende en las proximidades del Lenito al que parece que se vuelven a dirigir buen número de testigos singulares del subgrupo. Igualmente procede terminar con rigor el levantamiento topográfico de los círculos, para presentar exactamente los dibujos del grupo, los actuales necesitarían una tercera revisión empleando más medios y gente que los utilizados, en examen que en primer lugar debería concretar con exactitud los alineamientos de círculos en dirección N.-S. puesto que ellos, como hemos visto, son los que en definitiva señalan el paso del tiempo, e incluso podrían dar luz sobre la fecha de construcción del grupo. No obstante, entiendo que los dibujos realizados, sin ser absolutamente exactos, son más que aceptables para conocer el significado primordial del grupo.

Por consiguiente, con la ayuda del dibujo 3 y de la carta celeste se puede intuir, que, entre los círculos que visto el subgrupo pudieran razonablemente faltar, deberían encontrarse, lo cual no quiere decir que forzosamente estén:

• Proción, a del Can Menor. El lugar que corresponde a Proción en la zona Or podría encontrarse al sur y poco a la izquierda de los círculos secantes o1-o2 Castor y Pollux a la altura e izquierda del círculo o18 Betelgeuse tal y como aparecen en cualquier carta celeste.

• Alguna estrella de Cáncer ± al norte del ausente Proción.

• Alguna estrella más de Orión, a la derecha de o18 y O, en calco celeste.

• Régulo, a del León, en su emplazamiento celeste en la Corona a la izquierda de o1-o2 y del supuesto Proción. Y, vista la doble presencia de Aldebarán en k7 y o6, no es desdeñable la presunta doble presencia de Régulo la primera está comentada y la segunda en el subgrupo norte, al NE. de u8 de momento Denébola, b Leo. De esta forma se evendenciaría la plasmación de la secuencia celeste de la manera mostrada en Ku-Or, en Ku terminaba la secuencia en k7 y Aldebarán para continuarla en Or en o6 y Aldebarán de nuevo, en una especie de oca a oca y tiro porque me toca; entonces, por analogía, una secuencia terminada en Or con Régulo debería arrancar en Un con la misma estrella, a menos que el corte de la secuencia se haya hecho con otra estrella, anterior o posterior, en cuyo caso sería ésta quien tuviese una doble presencia.

Estas suposiciones, con alguna insinuación de mitología mesopotámica adelantadas en el trabajo presentado en febrero, no han tenido confirmación. He sido incapaz de encontrar a Proción, no parece encontrarse aunque todavía abrigo dudas sobre si pudo haber habido un crónlech tumular a caballo de los hoy mal definibles círculos o3 y ‘on2’, no obstante, al final he optado por no concretarlas, bastantes quebraderos de cabeza da este asunto ateniéndose a los círculos seguros para encima empeñarse dibujar suposiciones. Tampoco ha aparecido Régulo en el subgrupo sur, si bien éste pudo haber estado en el subgrupo norte, donde se encuentran restos en la zona que, como calco astronómico, le corresponde. De este segundo repaso, me complace especialmente la leve y difuminada pero consistente aparición del círculo ‘on4’, por considerarla eminentemente pirenaica; para su interpretación, como en otras ocasiones, he dudado entre k y i de Orión para al final decidirme por la i, o mejor, por ese bellísimo amasijo visual formado por la i, las q y la Gran nebulosa de Orión, repitiendo por analogía con otros grupos la presencia de la i que he visto con frecuencia asociada a los Tres Reyes de Orión, entre los que recuerdo Lepako Estua, Ezio, el aquí cercano grupo ‘Doce de Guarrinza’ y acompañando al pleno del Can Mayor en Okabe. No parece mala idea simbolizar al citado conjunto de forma diferente a la simple representación de la periferia de un círculo, hecho que se aprecia en este grupo de La Corona con estrellas que consideraron conspicuas, así en el subgrupo norte Un podemos observar que el hoy difícil de definir círculo u5 parece estar formado por dos círculos secantes que resulta una muy buena representación para Alcor y Mizar, como también lo es el representar a a y b de Aries, círculos k11 y k12, por dos círculos tangentes, a Castor y Pollux, círculos o1 y o2, por dos círculos secantes y a Tejat Prior, h de Los Gemelos, círculo o10, por dos círculos concéntricos haciendo honor a su condición de doble variable y recordando notaciones actuales. Y, para terminar con las notaciones, en nuestra ignorancia digamos raras, ¿qué significa en el círculo o19 ese suelo tupido de piedras que no encontramos en el resto de los casi 70 círculos que estamos interpretando? No sabría decirlo a ciencia cierta, pero el círculo o19 hemos dicho que representa a la f2 de Orión que con  f1 y  l de Orión, círculos o20 y o11 respectivamente, formaron uno de los Athafiyy, digamos trío, de los árabes que en una primitiva astrología estuvo reputado de tener mala influencia en los asuntos humanos Richard H. Allen en Star names, their lore and meaning, página 318; de otra parte, el citado trío, fue una de las mansiones de la luna y …, digamos que o19 tiene un suelo raro cuya razón se escapa, pero… .

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