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MONUMENTOS
Y DIBUJOS
El
doctor Jacques Blot, maestro incontestable de cuanto
hace referencia a prospección y excavación de monumentos
megalíticos en la vertiente atlántica del Pirineo, en
Nouveaux vestiges mégalithiques en Pays Basque
(III), publicado en el Bulletin
du Musée Basque de Bayonne nº 56 ¿III de 1972?,
dice que José Miguel de Barandiarán en El
Hombre Prehistórico en el País Vasco p. 248,
nº 12-28 describe la existencia en Okabe de 17
crónlechs que fueron descubiertos por René Gombault,
quién en Tumulus et Enceintes Funéraires de la Région d’Iraty,
vuelve a censar 17 monumentos en el lugar. El Dr. Blot,
respetando la numeración dada por R. Gombault, añade
otros 8 de los que, desde el 90, no he sido capaz de
detectar los dos de más al norte —números 19 y 20 del
trabajo de Blot, croquis de la página 59 de su publicación—.
En el estudio realizado por Luis Millán y por mí en
el 90, mantuve la numeración del citado trabajo excluyendo
los dos círculos que no termino de encontrar —19 y 20—.
El dibujo general presentado ahora —dibujo
1—, como entonces a escala 1:1.250, incluye los
24 círculos vistos e interpretados, está numerado como
en la primera ocasión respetando la numeración de los
círculos ofrecida por J. Blot. De otra parte, Okabe
se subdividió en subgrupos numerados, hoy se ha preferido
utilizar denominaciones que llevan implícitas la solución
de las representaciones que pretendieron realizar. Estas
nuevas designaciones, tratan de ser un intento de acercamiento
a la verdad esencial del crónlech, no solamente a su
significado astronómico. En busca de su posible significado,
tanto astral como religioso, se ha subdividido el grupo
en dos subgrupos:
• El primero, el correspondiente a
los círculos que van del número 3 al 12, ambos inclusive,
al que se le ha llamado Grupo
Hesíodo, por entender que se puede resolver interpretando
adecuadamente los v.v. 609-614 de la obra Trabajos y días del citado autor, al igual
que sucede en Eteneta II, Unamene y ‘Lepoko Estua’ —‘Tahalí
menguante’—.
• El segundo, relaciona el resto de
los círculos del lugar y del dibujo
1. Si embargo, conceptualmente se pone un énfasis
especial en el alineamiento que va de los círculos 1
y 2 al 13 y los que le rodean. A este alineamiento se
le denominó inicialmente de las Puertas celestes de Macrobio por interpretar
que parte de los crónlechs del mismo pretenden representar
las puertas que cruzaban las almas en su paso de los
cielos a la tierra y viceversa como indica el citado
autor latino en el Capítulo XII del Libro I de su Comentario al Sueño de Escipión sugerido
por Sobre la República
de Cicerón, y otros autores, principalmente inspirados
en el ‘Antro de las ninfas’, v. v. 102-112, del canto
XIII de la Odisea
de, en esta ocasión, un esotérico Homero, bien analizado
por Porfirio en El antro de las ninfas de la Odisea. Con
posterioridad de meses se ha preferido un título menos
clásico pero más pirenaico:
Alineamiento
de las Puertas celestes de las almas. En realidad
el grupo refleja el seguimiento del Escorpión al Cazador
—Orión— citado en la literatura clásica, y que está
resultando particularmente pirenaico, por repetidamente
representado; así, entre lo ya visto en la primera parte
del estudio, dicho acoso fue representado en los grupos:
0100-03-13, 16 y 17, Iraingo Ataka, Ibintza y Gerasunko
Ataka; mayor calado, dentro de igual filosofía, parece
tener el grupo de Oianleku N., como ya se dijo algo
al tratar los crónlechs del lugar. El reflejo gráfico
de esta persecución, se puede hacer, como en Okabe,
mostrando los dos extremos de la Vía Láctea cruzados
por la eclíptica. Los clásicos, respecto a las puertas celestes de las almas, y, más
concretamente Macrobio, dan la impresión de que se fueron
separando un tanto de la idea original que situaba las
puertas de forma un tanto imprecisa en los tramos de
la eclíptica que cruza la Vía Láctea de Tauro a los
Gemelos, la norte, la de los hombres, por la que las
almas bajaban del cielo a la tierra al nacer el hombre
y, la puerta sur, la de los dioses, por la que al morir
remontaban las almas hacia la morada de su inmortalidad,
así, Macrobio, comenzó a ser preciso al situar la puerta
norte en Cáncer y la sur en Capricornio, constelaciones
solsticiales de su época, alejándose de las representaciones
pirenaicas, motivo que le desacredita para nominar el
alineamiento.
En consecuencia y resumen, se ha modificado
la división de los subgrupos realizada en el primer
trabajo, habiendo sido substituida por dos subgrupos
que entrañan dos conceptos astronómicos diferentes,
el primero corresponde al ahora denominado Grupo
Hesíodo, a él pertenecen los crónlechs del grupo
central numerados del 3 al 12, ambos inclusive, y, en
nueva licencia, el segundo se ha considerado que es
un alineamiento al que se ha llamado Alineamiento de las puertas celestes de las almas que comprende
el resto de los crónlechs de Okabe incluidos los dos
pequeños túmulos números 22 y 23. De otra parte, se
presentan otros dos dibujos: el dibujo
2 está realizado a la escala que viene siendo habitual
de 1:500, en él se presentan el Grupo Hesíodo y los crónlechs, correspondientes a la Puerta que Macrobio y otros autores llaman de los dioses. Los grupos, Hesíodo
y Puerta de los dioses —a la que corresponden los círculos
de números 13 al 18, ambos inclusive— sobre el terreno,
están situados al norte. De su lado, en el dibujo
3, perteneciente todo él al alineamiento
de las dos puertas celestes de las almas, se ha mantenido
la escala general 1:1.250, aunque se han dibujado a
escala 1:500 los círculos 1, 2 y 21, a fin de que sus
testigos resulten más ilustrativos para comprender la
interpretación del grupo.
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