ENTREGA 3 - La corona de las lunas

 
 

 

 

INTERPRETACIÓN DEL SUBGRUPO KU

El subgrupo iniciado por Fomalhaut, a del Pez Austral, Pez Ku sumerio, es el mejor conservado de los tres y se ha denominado subgrupo centro. Fomalhaut, sobre el terreno es el círculo K de los dibujos, se encuentra en zona un tanto inclinada y parece haber soportado el paso del tiempo peor que el resto de los círculos que le acompañan, tanto por este hecho en sí como porque al encontrarse en cuesta, las piedras que lo definen habrán sufrido el movimiento de troncos en más de una ocasión. En K destacan con claridad los testigos que van de 180° a 208°, amén de uno situado en zona norte, los primeros pudieron seguir el curso de Fomalhaut de culminación a hasta el ocaso y el del Norte pudo estar relacionado con la situación simultánea de la Osa Menor, como se desprende de la tabla 2, la carta celeste general y de la número 3.

El subgrupo Ku cuenta con círculos de gran belleza, tal el k3 que representa a Algenib o Mirfak, a de Perseo, provisto de singulares testigos que cuentan de la aparición de la estrella en el lugar, los de 66°-87°, en tanto que los del sur, hacen referencia a la posición simultánea de Ku y el caído de hacia los 295°, del ocaso de Arturo; y el círculo k9, g de Andrómeda, bello crónlech hoy descarnado por una excavación reciente, motivo que impide poder apreciar su importancia relativa con el resto de los círculos. La g de Andrómeda con a y b del Triángulo formó el Arado, Apin sumerio y Nabar pirenaico que representó al dios Enlil y abre y da nombre a los textos astronómicos Mul-Apin, Estrella-Arado, ¿fue por esta causa que se construyó con testigos más potentes que el resto de los círculos que le rodean?

Tabla 2    
Estrella Acimut Altura
a PsA 180° 00’ 5° 49’
a Boo 314° 37’  1° 41’
a Cas  79° 26’ 66° 17’
a Uma  4° 47’ 25° 59’
a And 135° 13’  55° 31’
b Umi  351° 19’  46° 43’
k Dra   357° 51’ 36° 32’
b And     111° 27’  51° 49’
a Ari 110° 23’ 34° 26’
b Ari  115° 08’  34° 14’
g And 92° 53’  48°06’
b Per  83° 48’  38° 00’
41 Ari  98° 45’  30° 55’
a Cet  111° 52’ 10° 58’
a Per 72° 32’  41° 34’
a Tau  85° 41’ 7° 08’
b Tau   69° 02’ 10° 20’

La dirección que apunta hacia los 200° está destacada en varios círculos con la ayuda de testigos notables. Entre los que cabe citar a K, k1, k2, k3, k7, k9, k10 y k13 ¿indicando la posición de Ku hacia su ocaso? La salida o el paso por un determinado lugar, de cada una de las estrellas que componen secuencialmente éste y los otros subgrupos, pudieron indicar lapsos de tiempo y estaciones, pero todavía, aunque se han hecho tanteos llenos de, lo que se viene llamando, coherencia astronómica, no es momento de entrar en esos pormenores para los que vendría bien poder contemplar los horizontes locales. Se está haciendo un primer análisis, únicamente, cualitativo.

Con estos supuestos y alguno más omitido provisionalmente:

« Círculo K: a del Pez Austral, Fomalhaut, Ku, de magnitud 1,15.
« Círculo k1: a de la Osa Menor, Polaris, de magnitud 2,02.
« Círculo k2: a de Casiopea, Schedar, de magnitud 2,2.
« Círculo k3: a de Perseo, Algenib, de magnitud 1,78.
« Círculo k4:  del Polo y el Dragón.
« Círculo k5: del Polo y el Dragón.
« Círculo k?1:  del Polo y el Dragón; o k de Perseo de magnitud 3,8.
« Círculo k6: b de Tauro, El Nath, de magnitud 1,64.
« Círculo k7: a de Tauro, Aldebarán, de magnitud 0,8.
« Círculo k8: b de Perseo, Algol, de magnitud 2,08.
« Círculo k9: g de Andrómeda, Alamak, de magnitud, 2,25.
« Círculo k10: 41de Aries, de magnitud 3,63.
« Círculo k11: a de Aries, Hamal, de magnitud 2,00.
« Círculo k12: b de Aries, Sheratan, de magnitud 2,64.
« Círculo k13: b de Andrómeda, Mirach, de magnitud 2,05.
« Círculo k14: a de la Ballena, Menkar de magnitud 2,53.

Concreción necesitada de explicaciones. En primer lugar conviene recordar que se buscan soluciones de coherencia astronómica, es decir, impecables desde un punto de vista técnico, bien relacionadas con el resto de las representaciones crónlicas pirenaicas, con la solución general del grupo y con la astronomía de la época que se está mostrando mesopotámica. En este sentido, necesita ser razonada la elección de Fomalhaut para equiparar el círculo K. La carta estelar 3 indica que, desde un punto de vista gráfico, tal preferencia puede ser discutible, ya que alguna de las estrellas del Cisne Deneb, Sadr o Gienah parecen cuadrar mejor en cuanto a posición, y, respecto a concordancia brillo/diámetro del círculo, entre las del Cisne, Deneb podría ser la elegida; sin embargo, desechando también otras opciones estudiadas, a pesar del error gráfico en altura que supone la elección de Fomalhaut, se ha terminado por preferirla sobre todas las demás. Los motivos han sido varios: históricamente, como se puede deducir del trabajo presentado en castellano en la segunda entrega de esta web, De norte a sur por el camino de Fomalhaut y Deneb Kaitos, Fomalhaut está nutridamente representado a lo largo y ancho del Pirineo, con evidentes vestigios en la toponimia, como indicador de límites territoriales hacia el sur y de estaciones del año, para primero haberla tenido en cuenta a la hora de dividir el año en tres partes apañadamente iguales, y luego preferirla. De otra parte, estos deslices gráficos sobre un calco estricto de la bóveda celeste, ya observados y comentados en otros lugares, en buena parte tienen su origen en lo accidentado del terreno, en este caso en cuesta, además, la representación gráfica sobre el terreno, como si de una hoja de papel a escala se tratara, nos llevaría a dibujar Fomalhaut dentro del subgrupo sur, haciendo farragosa la representación y su lectura, cosa que trataban de evitar como puede deducirse de las interpretaciones realizadas hasta ahora. De otra parte, el círculo K, amén de una buena relación brillo/diámetro del círculo, tiene los testigos sur donde los ponían en los Fomalhaut de culminación y ocaso. También es probable, que la posición del círculo K pudiera justificarse si pudiésemos ver el horizonte local, que en dirección sur está plagado de topónimos que vuelven a preferir a Fomalhaut.

Después permite preguntarse sobre qué estrellas cabe encontrar en el espacio celeste Ku-Or definido por el Polo de la época y las culminaciones de Fomalhaut Ku y de Sirio Or que, de cualquier manera, generalizando, hacia el 1000 a.C. eran las mismas que en nuestros días. Hoy diríamos: parte de Acuario; Pegaso; Lacerta; Cefeo; La Ballena; Piscis; Aries; Triángulo; Andrómeda; Casiopea; Pléyades; Perseo; Eridano; Tauro; Orión; Auriga; Can Mayor y este de los Gemelos. Los cielos, al margen de la precesión de los equinoccios, han cambiado poco y con la actual astronomía: alineamientos, geometría estelar, magnitudes de las estrellas, distancias entre las estrellas, tabla secuencial de ortos y ocasos que cabe confeccionar con el programa de ordenador más simple, una carta estelar, etc., podemos identificar con relativo poco esfuerzo las estrellas representadas en La Corona y otras tantas más que hubiese, deducir donde pueden estar las ausencias clamorosas, y qué pretendieron decir en última instancia simbolizando tanta estrella, por la sencilla razón de que construyeron con coherencia astronómica. La carta celeste 3, en la que se han rodeado en rojo las estrellas escogidas en este sector, da idea del porqué de la elección y de las dudas que pudieran plantearse; en ella, se aprecia además que eligieron las estrellas, en ocasiones un alineamiento dentro del mismo meridiano, en intervalos aproximados de 1 hora, que llevada al año representaba 15 días.

De otra parte, vistos los cielos con ojos de ayer, resulta forzoso tener en cuenta la astronomía mesopotámica: los astrolabios, las listas Mul Apin, los textos ZIQPU, los textos GU, etc. Se entiende mejor La Corona, al norte del grupo bajo la presencia en Arturo, Shupa, del dios Enlil y su camino; aquí en el centro, bajo el dios Ea, Ku, viendo a su izquierda, a lo largo del ecuador celeste, principalmente, estrellas del  Camino de Anu. Los diferentes astrolabios y la lista Mul Apin no siempre coinciden al denominar las estrellas y constelaciones que limitan los Caminos de Enlil, Anu y Ea, no obstante, de la lista Mul Apin, referidas a las estrellas del Ku-Or, podemos seleccionar: en el Camino de Enlil: Mul Apin, Arado, a, b Tri y g And; Mul Shugi, El Antepasado, sur de Perseo; Mul Gam, La Azada, parte de Auriga; Mul Mashtabbagalgal, Grandes Gemelos, Castor y Polux; En el Camino de Anu: Mul Anunitu, La Señora del Cielo, La estrella tras el gran cuadrado, h Psc;  Mul Luhunga, El Aparcero, Aries; Mul Mul, Zappu, Pléyades; Mul Guanna, Toro Celeste, Tauro; Mul Lee, La Quijada del Toro, Aldebarán y las Híadas; Mul Sipazianna, El Verdadero Pastor de Anu, Orión; Lulal y Latarak,  p3 y p4 de Orión; Mul Darlugar, El Gallo, Lepus; Mul Kaksisa, Canis Maior-Canis Minor- partes de Puppis y Pyxis; Mul Ban, El Arco, la diosa elamita Istar hija de Enlil, d, e, s, w CMa-k Pup. Mul Apin, lista también ortos helíacos de 34 estrellas, comenzando por Aries el 15 de Nisan, seguido de La Azada —Auriga— el 20 Nisan, Las Pléyades el 1 de Iyar, Aldebarán el 20 de Iyar, Orión con Castor y Pólux el 10 de Sivan … Los astrolabios, con variantes también se hacen eco de melodías crónlicas: la tablilla 51 del Enuma Anu Enlil, alista, con otras ‘3 para cada mes’, Flecha-Antepasado-Supa, en tanto que el astrolabio de Pinches en el mes V, alista El Arco, Los Grandes Gemelos y La Osa Mayor, estrellas de los caminos de Ea, Anu y Enlil, respectivamente. No se continúa, el análisis sólo es cualitativo, pero abruman los listados mesopotámicos secuenciales aplicables al crp que no requieren más entendederas que la atención.

Aplicando tales listas, vemos que en el sector Ku-Or de La Corona de las lunas, prescindieron de las estrellas y constelaciones situadas al norte de Perseo, salvo para hacer referencia al Norte y al Polo, como parece ser el caso de los círculos k1, k2, k4 y k5. Al tratar de la parte norte del subgrupo siguiente haremos un recuento de las estaciones lunares presentes en La Corona. Estas estaciones que son el origen del zodíaco, en el caso de la luna y como en La Corona, en todas las civilizaciones, se extienden más al norte y sur del zodíaco solar en razón a la inclinación de 5º de la órbita lunar.

En el subgrupo Ku, encontramos una incoherencia evidente en la reproducción de dos estrellas próximas, de distinto signo del que veremos otra en el subgrupo siguiente. Se trata de las a y b de Perseo, círculos k3 y k8, respectivamente, que sobre el terreno se encuentran bastante más separadas de lo que les corresponde en un calco astral, habida cuenta los criterios seguidos en el resto del subgrupo. Esta anomalía no parece casual y, mucho menos, debida a error o ignorancia, como lo vienen demostrando a lo largo y ancho del Pirineo en más de un centenar de realizaciones  ya descodificadas.  Pudiera ser que en este caso, la secuencia del camino lunar que traían y que continuaron en el subgrupo siguiente, por las razones que fueran —se avanzarán hipótesis— quisieron relacionarlo con el Polo, de ahí la razón de haber referido en la solución los círculos k4 y k5 con el Polo, siguiendo el dictado de otras realizaciones y del importante testigo caído a 0° hacia el interior que tiene el círculo k5.

Aún tratándose todavía, este primer avance de la solución de La Corona, de un análisis cualitativo, no deja de ser aclaratorio, constatar la secuencia de los tiempos de paso de cada una de las estrellas elegidas en la solución, por el punto de transito, de culminación sur o, por extensión, de ziqpu, que referido al 21 de diciembre de 540 a.C., con el programa MacStronomy 2.0.3, son los siguientes:

a de Cefeo: 14 horas 34 m 19 s
Ku, Fomalhaut, a del Pez Austral: 14 horas 45 m 34 s
a de Pegaso: 15 horas 18 m 55 s
b de Pegaso: 15 horas 24 m 13 s
k del Dragón: 15 horas 48 m 57 s
g  de Cefeo: 16 horas 30 m 58 s
b  de Casiopea: 16 horas 32 m 48 s
a  de Casiopea: 16 horas 55 m 07 s
a de la Osa Menor: 17 horas 14 m 19 s
b Andrómeda: 17 horas 18 m 08 s
d de Casiopea: 17 horas 28 m 09 s
b de Aries: 18 horas 00 m 54 s
g  de Andrómeda: 18 horas 03 m 11 s
a  de Aries: 18 horas 11 m 54 s
41 de Aries: 18 horas 49 m 47 s
k de Perseo: 18 horas 56 m 32 s
b de Perseo: 18 horas 58 m 08 s
a de Perseo: 19 horas 04 m 33 s
a de la Ballena: 19 horas 12 m 32 s
a de Tauro: 20 horas 35 m 15 s
b de Tauro: 21 horas 11 m 14 s

Es decir que los círculos del subgrupo Ku, están emplazados de derecha a izquierda en función del tiempo de su culminación, con precisión casi total, que deja perplejo, ¿cómo es posible que hace cerca de 3000 años existiese gente capaz de semejante realización, y cómo se perdió todo este conocimiento?

Entre las culminaciones de Ku y El Nath, b Tau, extremos derecha e izquierda de la ringlera de círculos que constituyen el subgrupo, transcurrían 6 horas 25 m 40 s, que llevados al año suponían cerca de 3 meses y cuarto. En anotación actual, los ¾ de mes restante hasta completar los 4 que corresponden a cada sector, están reflejados en el subgrupo siguiente.  Sin embargo, no parece que el punto de referencia para medir el tiempo en la Corona, salvo para Ku, Or y Un, fuese el punto de culminación, se encuentra demasiado alejado sobre el terreno, sino el Lenito, como se ha adelantado en la introducción, y cuanto le rodea. Lenito, ¿de Len = preludio e ito = escondrijo, en lengua vasca? ¿‘Preludio de la ocultación’ o similar? Según el mapa la zona del Lenito arranca de unos 200°, extremo y paisaje que convendrá confirmar cuando los árboles que ahogan el grupo lo permitan; en cualquier caso, ya se ha dicho, en esta dirección que apunta hacia los 200° hay testigos diferenciados en varios círculos entre los que cabe citar a K, k1, k2, k3, k7, k9, k10 y k13 ¿Fueron los cercanos escarpes del Lenito y su zona, la referencia geográfica que permitió medir el paso de la mayor parte de las estrellas de La Corona, o, simplemente, tales testigos están señalando la posición de Fomalhaut en el momento en que se dibujó en tierra el grupo?

En otro orden de ideas, la relación: diámetro de los círculos / magnitud de las estrellas representadas en el subgrupo resulta inmejorable; como en toda La Corona, parece sacada de un manual de astronomía moderno.

La transliteración sobre el terreno de las estrellas a crónlechs, de este subgrupo central, ha sido hecha mirando las estrellas en dirección sur y anotando mirando al norte, para quedar los círculos reflejando estrellas en el suelo como si éste fuera un espejo. De la misma forma que calcaríamos hoy la bóveda celeste o una carta estelar. Los crónlechs de La Corona, de ahí su fácil comprensión, se leen y están escritos en el suelo, igual que en una carta estelar vista de S. a N., tal y como están reflejados los tres subgrupos en los esquemas.

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