Comentarios al trabajo de André Müller: La nécropole en "cercles de pierres" d'Arihouat à Garin (Haute-Garonne)

Dibujo 1, General del grupo
Carta celeste 1, subgrupo sur
Carta celeste 2, subgrupo norte
Antecedentes
Observaciones y reflexiones previas
Acercamiento a la descodificación astronómica de Arihouat
Comentario astronómico
Comentario mítico-religioso
Comentarios finales
Epílogo
 
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COMENTARIO ASTRONOMICO

Antes de proceder a explicar cuanto de estricta astronomía se viene de exponer, conviene hacer un resumen de todo ello, que, respecto a las equiparaciones crp-estrellas realizadas, es el siguiente:

Subgrupo norte:

« Círculo L —G, II-III—: g del Águila, Tarazed, de magnitud 2,7.

« Círculo K —F-G, III—: a del Águila, Altair, de magnitud 0,77.

« Círculo 8 —F-G, IV—: b del Águila, Alsahin, de magnitud 3,7.

« Círculo 18 —G, IV—: d del Águila, de magnitud 3,4.

« Círculo A —F-G, I—: a de la Lira, Vega, de magnitud 0,03.

« Círculo 120 —B-C, III—: a del Cisne, Deneb, de magnitud 1,3.

« Círculo 88 —C, III—: g del Cisne, Sadr.

« Círculo 138 —C, III-IV—: l del Cisne.

« Círculo 142 —D, IV—: e del Cisne.

« Círculo 65 —B, III—: de la Osa Menor.

« Círculo 133 —A-B, III—: del Dragón.

« Círculo 124 —B-C, III—: d del Dragón.

« Círculo 146 —A, III-IV—: g de Cefeo.

« Círculo 145 —A, III—: b de Cefeo.

« Círculo 141 —A-B, IV—: i de Cefeo.

« Círculo 143 —B, III-IV—: a de Cefeo.

« Círculo 41 —E, III—: de Sagitta, del Delfín o, incluso, captada con imprecisión, b del Cisne.

Subgrupo sur:

« Círculo 147 —G, V-VI—: a de Auriga, Capella, de magnitud 0,09.

« Círculo 165 —F-G, VI—: a de los Gemelos, Castor, de magnitud 1,6.

« Círculo 195 —E-F, VI-VII—: b de los Gemelos, Pollux, de magnitud 1,13.

« Círculo 153 —G, VII—: b de Tauro, El Nath, de magnitud 1,7.

« Círculo 112 —G, VIII—: g de los Gemelos, Alhena, de magnitud 1,9.

« Círculo 111 —E-F, VIII—: a del Can Menor, Proción, de magnitud 0,38.

« Círculo 114 —E, VIII-IX—: a de la Hidra, Alphard, de magnitud 2,0.

« Círculo 81 —H, IX—: a de Orión, Betelgeuse, de magnitud 0,69.

« Círculo 96 —F, X—: a del Can Mayor, Sirio, de magnitud – 1,42.

« Círculo 148 —F-G, V-VI—: b de Auriga, Menkalinan, de magnitud 2,0.

« Círculo 169 —G, VI-VII—: b de Tauro, El Nath, de magnitud 1,7.

« Círculo 161 —H, VI-VII—: a de Perseo, Mirfak, de magnitud 1,79.

« Círculo 105 —G, IX—: k de Orión, Saiph, de magnitud 2,1.

« Círculo 81 —H, IX—: b de Orión, Rigel, de magnitud 0,1.

« Círculo 166 —I, VI—: a o b de Aries.

« Círculos 159, 160 —H, VI—, 156 y 157: de las Pléyades.

« Círculo 151 —G, VII—: z de Tauro.

« Círculo 155 —G-H, VI-VII—: i de Auriga.

« Círculo 84 —G, VIII—, 85 y 86: del oeste de los Gemelos.

« Círculo 89 —G, X—, 90, 91, 94 y próximos: de la Liebre

« Círculo 191 —F, VII—, 189, 196, 113, 193 y próximos: de Cáncer.

« Círculo 198 —E, VIII—: e de Hidra.

« Círculo 199 —E, VIII—: z de Hidra.

« Círculo 179 —E, VIII—: a de Cáncer.

Estrella Círculo RA DE
a Ari   166 23h 50m 09º 34'
a Per 161 0h 43m 37º 30'
h Tau   157 1h 22m 12º 53'
a Tau  161 2h 13m 07º 28'
i Aur  155 2h 18m 24º 45'
a Aur  147 2h 20m 38º 07'
b Tau 169 y 153 2h 49m 21º 49'
b Aur 148 2h 58m 39º 19'
z Tau  151 3h 07m 15º11'
q Aur   - 3h 09m 31º 56'
b Ori  81 3h 12m -14º 40'
a Ori   81 3h 37m 02º 50'
b Lep   89 3h 38m -26º 05'
a Lep   91 3h 39m -22º 59'
h Gem    85 3h 41m 18º 38'
k Ori   105 3h 46m -14º 11'
m Gem  86 3h 48m 19º 07'
n Gem   84 3h 57m 17º 15'
g Gem       112 4h 09m 14º 05'
a Gem    195 4h 45m 32º 30'
a CMa    96 4h 50m -17º 30'
b Gem 165 5h 01m 29º 27'
b CMi  110 5h 05m 09º 17'
a CMi  111 5h 20m 07º 04'
b Cnr  197 5h 52m 13º 10'
g Cnr      - 6h 06' 26º 40'
d Cnr    - 6h 11m 23º32'
e Hya 198 6h 25m 12º 15'
a Cnr  179 6h 31m 18º 17'
z Hya   199 6h 34m 12º 17'
a UMa  - 7h 17m 72º 35'
a Hya 114 7h 18m -0º 15'
i Hya  - 7h 24m 07º 42'
l Hya  180 8h 02m -01º 54'
       
Tabla 2. Ascensión recta y declinación, en el 600 a.C., de las estrellas implicadas de E. a O. en el subgrupo sur.

Es decir que del orden de los cincuenta círculos, la práctica totalidad, tienen cumplida y ordenada interpretación astronómica. Los de diámetro superior a los 4 metros, corresponden a estrellas de magnitud inferior a 2, los de diámetro inferior a magnitudes superiores. Con tan concreta propuesta, surge la pregunta:

—¿Se podrían, con tan elevado número de círculos, hacer estas precisiones de no existir una razón de construcción previa fundamentada en la equiparación: crp = estrella?

—No parece probable. En consecuencia: la interpretación está equivocada aquí y allá, por estos motivos astronómicos, o es cierta la teoría: los crónlechs pirenaicos representan estrellas.

El mejor aval que tiene la descodificación astronómica del crp estriba en la permanencia del modelo, el firmamento, y de los puntos de referencia, el horizonte pirenaico, que permitieron captar las efemérides astronómicas representadas; en consecuencia, aun faltando círculos en un grupo, caso frecuente, nos es dado deducir las intenciones de los constructores. Por eso es importante recuperar el horizonte, caso de Las Coronas. En ocasiones también, un solo dibujo correcto, caso de Arihouat, permite realizar un acercamiento aceptable a la esencia del grupo.   

La tabla 2, es un listado de ascensiones rectas —RA— y declinaciones —DE—, en el 600 a.C., de todas las estrellas implicadas y equiparadas con círculos en el subgrupo sur. El listado se ha hecho siguiendo el orden de las RA de las estrellas, de Aries a la Hydra. Transcurren, como refleja la tabla, ocho horas precisas, que, en computo anual equivalen a un tercio del año, ¿una estación de un año de tres? Este subgrupo semeja de forma notable al subgrupo sur de Las coronas de la luna, grupo de unos 70 círculos que señalan el camino de la luna, dispuesto sobre el terreno en tres tramos, uno de ellos, el sur, semejante al que refleja la tabla 2 y los círculos de la parte sur de Arihouat. Comparándolo con la carta celeste 1 y el dibujo general, se observa que vuelve a cobrar sentido la distribución en dos fases realizada por André Müller, con alguna salvedad, personalmente, añadiría a la fase I el círculo 148 que parece tener más sentido en la, astronómicamente, menos técnica fase I que en la precisa, en cuanto a RA se refiere, fase II. Habrá de confirmarse sobre el terreno pero da la sensación, de que este asterismo sur de la fase I fue construido siguiendo el ocaso de las estrellas en cuestión. Por contra, el resto del subgrupo sur está lo suficientemente bien adecuado a los pasos horarios de las estrellas por un punto, que se puede aventurar que fue éste el criterio astronómico que inspiro y sirvió en su construcción.

Visto Arihouat como un todo, aceptando las dos fases de construcción propuestas por Müller, p.175, capítulo VI, La chronologie, también tratada en otros lugares del trabajo, y, sobre todo, en el plano general, donde están dibujados en azul los círculos correspondientes a la primera fase, ésta es anterior a la segunda en, del orden de unos trescientos años. De la fase I, son los círculos del norte correspondientes al Triángulo de Verano, Capella y las cercanas azules más, en estimación personal, el círculo 148, y al sur los círculos azules identificados con Saiph, Rigel y la Liebre.

Las justificaciones de tales presencias y construcciones de la fase I, podrían estar relacionadas:

a- La del TV, en razón a su ubicación privilegiada en la Vía Láctea, por causas señaladas en los antecedentes aportados o que se presentan más tarde.

b- La presencia de Capella puede responder a que debió de formar con El Nath —169— y, tal vez con el círculo 161, tanto visto como Mirfak, a de Perseo o como Aldebarán, a de Tauro, un carro celeste —¿portador de almas?— que no casa muy bien con la fase II —al parecer realizada plasmando estrellas a su culminación o a su paso por un punto determinado al sur, hecho que probablemente motivo que el círculo 161 pasase a ser Mirfak, y a que se situase a El Nath en otro círculo, el 153—. Como resumen, se trata de una primera aproximación, pero podría decirse que los círculos: 147 —G, V-VI—, 148 —F-G, V-VI—, 149 —G, VI—, 150 —G, VI—, 167 —G, VI—, 169 —G, VI-VII—, 161 —H, VI-VII— y 163 —I, VI—, estarían relacionados con el concepto de carro celeste portador de almas más primitivo.

No se pretende precisar ahora sino señalar algunos antecedentes históricos de la idea.

En el apéndice 22, p. 398 de Hamlet’s Mill de Santillana y von Dechend, encontramos antecedentes históricos de un carro celeste implicando a Aldebarán y a las Híadas ¡en la India! No se trata de abogar por esta relación en Arihouat, sólo se pretende abundar en la afirmación de que sorprende el alto número de fuentes que pueden dar luz al crp. En el momento que se descubre su significado astronómico, se llega a conclusiones veraces que siempre conllevan nuevas preguntas: es Capella, ¿pero qué hace aquí? Respecto a la solución, vía Perseo, en la p. 266 se apuntan antecedentes relacionados con el ‘carro de Enmesharra’ que merecerían ser estudiados.

c- Sobre el porqué de la presencia de Saiph, Rigel y estrellas de la Liebre, poco podemos decir, salvo retrotraernos a lo dicho al respecto en Okabe y en Del crónlech pirenaico, al exponer el grupo de Ibintza: 0100-03-16, p. 399, el grupo que le antecede y los tres siguientes.

Visto el grupo como un todo de sentido astronómico, conviene resaltar algunos aspectos discordantes de la solución propuesta:

1- Hemos imaginado a El Nath, b Tau o g Aur, representada en dos círculos diferentes: 169 —G, VI-VII— y 153 —G, VII—. El Nath, históricamente es una estrella que ha pertenecido a dos constelaciones Tauro y el Cochero: b Tau y g Aur. Dos denominaciones y dos posiciones para narrar dos historias distintas, referidas al Toro y al Cochero o al carro celestes.

2- El círculo 81 —H, IX—, hemos dicho que también puede representar a dos estrellas diferentes: Betelgeuse, a Ori y Rigel, b Ori.

3- Se ha dicho que los círculos 96 —F, X—, Sirio, a CMa, y 120 —B-C, III—,Deneb, a Cyg, debieron de tener un diámetro distinto al supuesto por André Müller en su trabajo, superior Sirio e inferior Deneb.

4- No está señalada con rigor la eclíptica, aunque sí aceptablemente; en cambio, la secuencia estelar en dirección E.-O., está ajustada a la realidad. Esta anomalía pudiera deberse a dos hechos, primero a que el diseño general de la necrópolis fue realizado, al menos, en dos épocas diferentes, y, en segundo lugar, y más importante, a que como se vio en Las coronas de la luna, el conocimiento de los constructores del crp de la eclíptica no fue tan preciso como lo es hoy en día, en realidad conocían el camino de la luna, a la manera que se describe en las tablas Mul-Apin y se ha citado más arriba. 

Tales discordancias, sin embargo, han sido explicadas, en primer lugar por haberlas observado, como se ha dicho, en otros lugares. Y, después, las dos primeras por entender que cuentan con antecedentes mítico-históricos que hacen verosímil la evolución y duplicidad que implica la evolución observada. Sin embargo, adentrarse en las sutilezas míticas implicadas en todas estas historias, excede los límites de esta descodificación astronómica, que, no obstante, entran de lleno en la comprensión del porqué de estas representaciones con crp, motivo por el que se intentan poner de manifiesto algunos de los citados antecedentes, a la espera de que un mayor interés sobre la cuestión suscite el diálogo.

De otra parte, desde un punto de vista geométrico-astronómico y pirenaico, en Arihouat están representados los triángulos de Verano e Invierno. El Triángulo de Verano —Vega, Altair y Deneb, círculos A, K y 120—, es reflejo celeste del Triángulo de Invierno —Sirio, Proción y Betelgeuse, círculos 96, 111 y 81—. De forma somera, la importancia de ambos estriba en su contraposición celeste dentro de la Vía Láctea y en el hecho de que al aparecer Sirio, terminando de construir el de invierno, se acostaba Altair deshaciendo el de verano, observación que se hizo por vez primera en Pagolleta. Ambos triángulos se manifestaron completos anteriormente en el estudio de los crp del municipio de Arano —unos 200 kilómetros al oeste de Arihouat—, en los grupos contrapuestos geográficamente de Errekalko y Burnin Buru y fue descrito en Del crónlech pirenaico pp. 179-195. En Errekalko, está presente al ocaso la totalidad del TV junto a un asterismo de norte señalando el Polo de la época vía Vega-Eltanin, en tanto que en el cercano y opuesto sobre el terreno Burnin Buru, sus maltrechos crp muestran un TI de orto, junto a otros círculos y efemérides que han aguantado peor el paso del tiempo.

 A lo largo de los escritos presentados estos años se ha venido dando cuenta de la importancia pirenaica de los triángulos y de la posible referencia a ambos de Platón en el Timeo —­53c-54a—. En Arihouat están presentes los dos triángulos y, si hubiese que elegir alguna posición dominante en el para nosotros eterno rodar celeste, diría que ésta narra la salida del TV en contraposición a la conclusión de la puesta del TI personificada en la de Proción. Efeméride observada con profusión a lo largo de todo el Pirineo, narrada en ocasiones plasmando los triángulos completos —Arano y Arihouat— o dando una pincelada esquemática de la efeméride —Pagolleta, Elurzulo, Etzela, Argarata, Baraxar Pagozar, etc.— .

La fase II de Arihouat, desde un punto de vista astronómico, enfatiza en primer lugar la presencia del Triángulo de Invierno y, después parece querer mostrar el tramo de la eclíptica que cruza la Vía Láctea de Tauro a los Gemelos y su prolongación a Cáncer, señalada en el lugar, simplificando, al sur de los círculos 195 —E-F, VI-VII—, Pollux, y 153 —G, VII—, El Nath, y al norte de los 81 —H, IX—, Betelgeuse, y 111 —E-F, VIII—, Proción. El primero, el TI, en relación con la mentada contraposición con el TV y, el segundo, el tramo de la eclíptica, con la Puerta norte de las almas, la de los hombres, de la que con tanta frecuencia se viene hablando —recuérdese, entre otros lugares, Okabe—. Esta fase II, parece construida, con precisión casi absoluta, teniendo en cuenta los pasos horarios por el meridiano, igual que todo el grupo de Las coronas de la luna. Allí reflejamos una tabla horaria y ahora se ha puesto el cuadro —tabla 2— de RA, que con conceptos no existentes en la época, expresa la misma idea y da cuenta de la precisión mostrada por los constructores de Arihouat.

La fase II de Arihouat pudo iniciarse situando primero los círculos: 96 —F, X—, Sirio, 195 —E-F, VI-VII— y 165 —F-G, VI—, Pollux y Castor, respectivamente—. El emplazamiento de Sirio, más al sur, entre ambos, indica un paso de culminación intermedio, como muestra la tabla 2, realizada a fecha del 600 a.C., siendo el orden e culminación: Castor-Sirio-Pollux. Si tomamos iguales datos a 300 a.C., el orden es: Sirio-Castor-Pollux. Observaciones que, sin entrar en más detalles, que los hay, indican, en primera instancia y de forma un tanto burda, que la cronología propuesta por André Müller, es correcta.

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