|
COMENTARIO
ASTRONOMICO
Antes
de proceder a explicar cuanto de estricta astronomía
se viene de exponer, conviene hacer un resumen de todo
ello, que, respecto a las equiparaciones crp-estrellas
realizadas, es el siguiente:
Subgrupo
norte:
« Círculo L —G, II-III—: g del Águila,
Tarazed, de magnitud 2,7.
« Círculo K —F-G, III—: a del Águila,
Altair, de magnitud 0,77.
« Círculo 8 —F-G, IV—: b del Águila, Alsahin, de
magnitud 3,7.
« Círculo 18 —G, IV—: d del Águila, de magnitud
3,4.
« Círculo A —F-G, I—: a de la Lira, Vega, de magnitud
0,03.
« Círculo 120 —B-C, III—: a del Cisne,
Deneb, de magnitud 1,3.
« Círculo 88 —C, III—: g del Cisne, Sadr.
« Círculo 138 —C, III-IV—: l del Cisne.
« Círculo 142 —D, IV—: e del Cisne.
« Círculo 65 —B, III—: de la Osa Menor.
« Círculo 133 —A-B, III—: del Dragón.
« Círculo 124 —B-C, III—: d del Dragón.
« Círculo 146 —A, III-IV—: g de Cefeo.
« Círculo 145 —A, III—: b de Cefeo.
« Círculo 141 —A-B, IV—: i de Cefeo.
« Círculo 143 —B, III-IV—: a de Cefeo.
« Círculo 41 —E, III—: de Sagitta, del Delfín o,
incluso, captada con imprecisión, b del Cisne.
Subgrupo
sur:
« Círculo 147 —G, V-VI—: a de Auriga,
Capella, de magnitud 0,09.
« Círculo 165 —F-G, VI—: a de los Gemelos,
Castor, de magnitud 1,6.
« Círculo 195 —E-F, VI-VII—: b de los Gemelos,
Pollux, de magnitud 1,13.
« Círculo 153 —G, VII—: b de Tauro,
El Nath, de magnitud 1,7.
« Círculo 112 —G, VIII—: g de los Gemelos,
Alhena, de magnitud 1,9.
« Círculo 111 —E-F, VIII—: a del Can Menor,
Proción, de magnitud 0,38.
« Círculo 114 —E, VIII-IX—: a de la Hidra,
Alphard, de magnitud 2,0.
« Círculo 81 —H, IX—: a de Orión, Betelgeuse, de
magnitud 0,69.
« Círculo 96 —F, X—: a del Can Mayor, Sirio, de
magnitud – 1,42.
« Círculo 148 —F-G, V-VI—: b de Auriga,
Menkalinan, de magnitud 2,0.
« Círculo 169 —G, VI-VII—: b de Tauro,
El Nath, de magnitud 1,7.
« Círculo 161 —H, VI-VII—: a de Perseo,
Mirfak, de magnitud 1,79.
« Círculo 105 —G, IX—: k de Orión, Saiph, de magnitud
2,1.
« Círculo 81 —H, IX—: b de Orión, Rigel, de magnitud
0,1.
« Círculo 166 —I, VI—: a o b de Aries.
« Círculos 159, 160 —H, VI—, 156 y 157: de las Pléyades.
« Círculo 151 —G, VII—: z de Tauro.
« Círculo 155 —G-H, VI-VII—: i de Auriga.
« Círculo 84 —G, VIII—, 85 y 86: del oeste de los Gemelos.
« Círculo 89 —G, X—, 90, 91, 94 y próximos: de la Liebre
« Círculo 191 —F, VII—, 189, 196, 113, 193 y próximos: de Cáncer.
« Círculo 198 —E, VIII—: e de Hidra.
« Círculo 199 —E, VIII—: z de Hidra.
« Círculo 179 —E, VIII—: a de Cáncer.
| Estrella |
Círculo |
RA |
DE |
| a Ari |
166 |
23h 50m |
09º 34' |
| a Per |
161 |
0h 43m |
37º 30' |
| h Tau |
157 |
1h 22m |
12º 53' |
| a Tau |
161 |
2h 13m |
07º 28' |
| i Aur |
155 |
2h 18m |
24º 45' |
| a Aur |
147 |
2h 20m |
38º 07' |
| b Tau |
169 y 153 |
2h 49m |
21º 49' |
| b Aur |
148 |
2h 58m |
39º 19' |
| z Tau |
151 |
3h 07m |
15º11' |
| q Aur |
- |
3h 09m |
31º 56' |
| b Ori |
81 |
3h 12m |
-14º 40' |
| a Ori |
81 |
3h 37m |
02º 50' |
| b Lep |
89 |
3h 38m |
-26º 05' |
| a Lep |
91 |
3h 39m |
-22º 59' |
| h Gem |
85 |
3h 41m |
18º 38' |
| k Ori |
105 |
3h 46m |
-14º 11' |
| m Gem |
86 |
3h 48m |
19º 07' |
| n Gem |
84 |
3h 57m |
17º 15' |
| g Gem |
112 |
4h 09m |
14º 05' |
| a Gem |
195 |
4h 45m |
32º 30' |
| a CMa |
96 |
4h 50m |
-17º 30' |
| b Gem |
165 |
5h 01m |
29º 27' |
| b CMi |
110 |
5h 05m |
09º 17' |
| a CMi |
111 |
5h 20m |
07º 04' |
| b Cnr |
197 |
5h 52m |
13º 10' |
| g Cnr |
- |
6h 06' |
26º 40' |
| d Cnr
|
- |
6h 11m |
23º32' |
| e Hya |
198 |
6h 25m |
12º 15' |
| a Cnr |
179 |
6h 31m |
18º 17' |
| z Hya |
199 |
6h 34m |
12º 17' |
| a UMa |
- |
7h 17m |
72º 35' |
| a Hya |
114 |
7h 18m |
-0º 15' |
| i Hya |
- |
7h 24m |
07º 42' |
| l Hya |
180 |
8h 02m |
-01º 54' |
| |
|
|
|
| Tabla 2. Ascensión recta y
declinación, en el 600 a.C., de las estrellas
implicadas de E. a O. en el subgrupo sur. |
Es
decir que del orden de los cincuenta círculos, la práctica
totalidad, tienen cumplida y ordenada interpretación
astronómica. Los de diámetro superior a los 4 metros,
corresponden a estrellas de magnitud inferior a 2, los
de diámetro inferior a magnitudes superiores. Con tan
concreta propuesta, surge la pregunta:
—¿Se
podrían, con tan elevado número de círculos, hacer estas
precisiones de no existir una razón de construcción
previa fundamentada en la equiparación: crp = estrella?
—No
parece probable. En consecuencia: la interpretación
está equivocada aquí y allá, por estos motivos astronómicos,
o es cierta la teoría: los crónlechs pirenaicos representan
estrellas.
El
mejor aval que tiene la descodificación astronómica
del crp estriba en la permanencia del modelo, el firmamento,
y de los puntos de referencia, el horizonte pirenaico,
que permitieron captar las efemérides astronómicas representadas;
en consecuencia, aun faltando círculos en un grupo,
caso frecuente, nos es dado deducir las intenciones
de los constructores. Por eso es importante recuperar
el horizonte, caso de Las Coronas. En ocasiones también, un solo dibujo correcto, caso de
Arihouat, permite realizar un acercamiento aceptable
a la esencia del grupo.
La
tabla 2, es un listado de ascensiones rectas —RA— y
declinaciones —DE—, en el 600 a.C., de todas las estrellas
implicadas y equiparadas con círculos en el subgrupo
sur. El listado se ha hecho siguiendo el orden de las
RA de las estrellas, de Aries a la Hydra. Transcurren,
como refleja la tabla, ocho horas precisas, que, en
computo anual equivalen a un tercio del año, ¿una estación
de un año de tres? Este subgrupo semeja de forma notable
al subgrupo sur de Las
coronas de la luna, grupo de unos 70 círculos que
señalan el camino de la luna, dispuesto sobre el terreno
en tres tramos, uno de ellos, el sur, semejante al que
refleja la tabla 2 y los círculos de la parte sur de
Arihouat. Comparándolo con la carta
celeste 1 y el dibujo
general, se observa que vuelve a cobrar sentido
la distribución en dos fases realizada por André Müller,
con alguna salvedad, personalmente, añadiría a la fase
I el círculo 148
que parece tener más sentido en la, astronómicamente,
menos técnica fase I que en la precisa, en cuanto a
RA se refiere, fase II. Habrá de confirmarse sobre el
terreno pero da la sensación, de que este asterismo
sur de la fase I fue construido siguiendo el ocaso de
las estrellas en cuestión. Por contra, el resto del
subgrupo sur está lo suficientemente bien adecuado a
los pasos horarios de las estrellas por un punto, que
se puede aventurar que fue éste el criterio astronómico
que inspiro y sirvió en su construcción.
Visto
Arihouat como un todo, aceptando las dos fases de construcción
propuestas por Müller, p.175, capítulo VI, La chronologie, también tratada en otros
lugares del trabajo, y, sobre todo, en el plano general,
donde están dibujados en azul los círculos correspondientes
a la primera fase, ésta es anterior a la segunda en,
del orden de unos trescientos años. De la fase I, son
los círculos del norte correspondientes al Triángulo
de Verano, Capella y las cercanas azules más, en estimación
personal, el círculo 148, y al sur los círculos azules identificados con Saiph, Rigel y
la Liebre.
Las
justificaciones de tales presencias y construcciones
de la fase I, podrían estar relacionadas:
a-
La del TV, en razón a su ubicación privilegiada en la Vía Láctea, por causas
señaladas en los antecedentes aportados o que se presentan
más tarde.
b-
La presencia de Capella puede responder a que debió
de formar con El Nath —169— y, tal vez con el círculo
161, tanto visto como Mirfak, a de Perseo
o como Aldebarán,
a de Tauro, un carro celeste —¿portador de almas?— que no casa muy
bien con la fase II —al parecer realizada plasmando
estrellas a su culminación o a su paso por un punto
determinado al sur, hecho que probablemente motivo que
el círculo 161
pasase a ser Mirfak, y a que se situase a El Nath en
otro círculo, el 153—. Como resumen, se trata de una primera aproximación, pero podría
decirse que los círculos: 147
—G, V-VI—, 148
—F-G, V-VI—, 149 —G, VI—, 150 —G, VI—, 167 —G, VI—,
169 —G, VI-VII—,
161 —H, VI-VII— y 163 —I, VI—, estarían relacionados con el concepto de carro celeste
portador de almas más primitivo.
  No
se pretende precisar ahora sino señalar algunos antecedentes
históricos  de
la idea.
  En
el apéndice 22, p. 398 de Hamlet’s Mill de Santillana
y von Dechend,  encontramos
antecedentes históricos de un carro celeste implicando
a Aldebarán  y
a las Híadas ¡en la India! No se trata de abogar por
esta relación en Arihouat,  sólo
se pretende abundar en la afirmación de que sorprende
el alto número de  fuentes
que pueden dar luz al crp. En el momento que se descubre
su significado  astronómico,
se llega a conclusiones veraces que siempre conllevan
nuevas   preguntas:
es Capella, ¿pero qué hace aquí? Respecto a la solución,
vía Perseo,  en
la p. 266 se apuntan antecedentes relacionados con el
‘carro de Enmesharra’  que
merecerían ser estudiados.
c-
Sobre el porqué de la presencia de Saiph, Rigel y estrellas
de la Liebre, poco podemos decir, salvo retrotraernos
a lo dicho al respecto en Okabe y en Del
crónlech pirenaico, al exponer el grupo de Ibintza:
0100-03-16, p. 399, el grupo que le antecede y los tres
siguientes.
Visto
el grupo como un todo de sentido astronómico, conviene
resaltar algunos aspectos discordantes de la solución
propuesta:
1-
Hemos imaginado a El Nath, b Tau o g Aur, representada
en dos círculos diferentes: 169
—G, VI-VII— y 153
—G, VII—. El Nath, históricamente es una estrella que
ha pertenecido a dos constelaciones Tauro y el Cochero:
b Tau y g Aur. Dos denominaciones y dos posiciones para narrar dos historias
distintas, referidas al Toro y al Cochero o al carro
celestes.
2-
El círculo 81 —H, IX—, hemos dicho que también puede representar a dos estrellas
diferentes: Betelgeuse, a Ori y Rigel, b Ori.
3-
Se ha dicho que los círculos 96 —F, X—, Sirio, a CMa, y 120 —B-C, III—,Deneb, a Cyg, debieron
de tener un diámetro distinto al supuesto por André
Müller en su trabajo, superior Sirio e inferior Deneb.
4-
No está señalada con rigor la eclíptica, aunque sí aceptablemente;
en cambio, la secuencia estelar en dirección E.-O.,
está ajustada a la realidad. Esta anomalía pudiera deberse
a dos hechos, primero a que el diseño general de la
necrópolis fue realizado, al menos, en dos épocas diferentes,
y, en segundo lugar, y más importante, a que como se
vio en Las coronas
de la luna, el conocimiento de los constructores
del crp de la eclíptica no fue tan preciso como lo es
hoy en día, en realidad conocían el camino de la luna, a la manera que se describe en las tablas Mul-Apin
y se ha citado más arriba.
Tales
discordancias, sin embargo, han sido explicadas, en
primer lugar por haberlas observado, como se ha dicho,
en otros lugares. Y, después, las dos primeras por entender
que cuentan con antecedentes mítico-históricos que hacen
verosímil la evolución y duplicidad que implica la evolución
observada. Sin embargo, adentrarse en las sutilezas
míticas implicadas en todas estas historias, excede
los límites de esta descodificación astronómica, que,
no obstante, entran de lleno en la comprensión del porqué
de estas representaciones con crp, motivo por el que
se intentan poner de manifiesto algunos de los citados
antecedentes, a la espera de que un mayor interés sobre
la cuestión suscite el diálogo.
De
otra parte, desde un punto de vista geométrico-astronómico
y pirenaico, en Arihouat están representados los triángulos
de Verano e Invierno. El Triángulo de Verano —Vega,
Altair y Deneb, círculos A,
K y 120—, es reflejo celeste del Triángulo de Invierno
—Sirio, Proción y Betelgeuse, círculos 96, 111 y 81—. De forma somera, la importancia de ambos estriba en su
contraposición celeste dentro de la Vía Láctea y en
el hecho de que al aparecer Sirio, terminando de construir
el de invierno, se acostaba Altair deshaciendo el de
verano, observación que se hizo por vez primera en Pagolleta.
Ambos triángulos se manifestaron completos anteriormente
en el estudio de los crp del municipio de Arano —unos
200 kilómetros al oeste de Arihouat—, en los grupos
contrapuestos geográficamente de Errekalko y Burnin
Buru y fue descrito en Del crónlech pirenaico pp. 179-195. En
Errekalko, está presente al ocaso la totalidad del TV junto a un asterismo de norte señalando el Polo de la época vía
Vega-Eltanin, en tanto que en el cercano y opuesto sobre
el terreno Burnin Buru, sus maltrechos crp muestran
un TI de orto,
junto a otros círculos y efemérides que han aguantado
peor el paso del tiempo.
A
lo largo de los escritos presentados estos años se ha
venido dando cuenta de la importancia pirenaica de los
triángulos y de la posible referencia a ambos de Platón
en el Timeo —53c-54a—. En Arihouat están presentes
los dos triángulos y, si hubiese que elegir alguna posición
dominante en el para nosotros eterno rodar celeste,
diría que ésta narra la salida del TV en contraposición a la conclusión de la puesta del TI personificada en la de Proción. Efeméride
observada con profusión a lo largo de todo el Pirineo,
narrada en ocasiones plasmando los triángulos completos
—Arano y Arihouat— o dando una pincelada esquemática
de la efeméride —Pagolleta, Elurzulo, Etzela, Argarata,
Baraxar Pagozar, etc.— .
La
fase II de Arihouat, desde un punto de vista astronómico,
enfatiza en primer lugar la presencia del Triángulo
de Invierno y, después parece querer mostrar el tramo
de la eclíptica que cruza la Vía Láctea de Tauro a los
Gemelos y su prolongación a Cáncer, señalada en el lugar,
simplificando, al sur de los círculos 195 —E-F, VI-VII—, Pollux, y 153
—G, VII—, El Nath, y al norte de los 81
—H, IX—, Betelgeuse, y 111
—E-F, VIII—, Proción. El primero, el TI,
en relación con la mentada contraposición con el TV y, el segundo, el tramo de la eclíptica, con la Puerta norte de
las almas, la de los hombres, de la que con tanta frecuencia
se viene hablando —recuérdese, entre otros lugares,
Okabe—. Esta fase II, parece construida, con precisión
casi absoluta, teniendo en cuenta los pasos horarios
por el meridiano, igual que todo el grupo de Las
coronas de la luna. Allí reflejamos una tabla horaria
y ahora se ha puesto el cuadro —tabla 2— de RA, que
con conceptos no existentes en la época, expresa la
misma idea y da cuenta de la precisión mostrada por
los constructores de Arihouat.
La
fase II de Arihouat pudo iniciarse situando primero
los círculos: 96
—F, X—, Sirio, 195
—E-F, VI-VII— y 165 —F-G, VI—, Pollux y Castor, respectivamente—.
El emplazamiento de Sirio, más al sur, entre ambos,
indica un paso de culminación intermedio, como muestra
la tabla 2, realizada a fecha del 600 a.C., siendo el
orden e culminación: Castor-Sirio-Pollux. Si tomamos
iguales datos a 300 a.C., el orden es: Sirio-Castor-Pollux.
Observaciones que, sin entrar en más detalles, que los
hay, indican, en primera instancia y de forma un tanto
burda, que la cronología propuesta por André Müller,
es correcta.
arriba
|