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ANTECEDENTES
En
cromlechpyrene, desde su inicio, se está tratando
de llamar la atención, de ar-queólogos
y estudiantes de arqueología, sobre el hecho
de que 'todos los crónlechs pirenai-cos representan
estrellas'.
Esta
tesis está siendo demostrada mediante ejemplos
de descodificación de grupos de crónlechs
a lo largo de la cordillera pirenaica. Los ejemplos
mostrados hasta ahora, se han realizado apoyándose
principalmente en trabajos de campo realizados por el
autor. En fecha reciente, en un estudio somero principalmente
bibliográfico, de los crónlechs pire-naicos
-crp- del Valle de Ossau, el autor intuyó la
posibilidad de descodificar astronó-micamente
los crp sin siquiera visitar el lugar, cuando sobre
un emplazamiento existe un buen trabajo arqueológico.
Tal supuesto se ha confirmado gracias al magnifico trabajo
de André Müller: La nécropole en
'cercles de pierres' d'Arihouat à Garin -Haute-Garonne-,
Editions Vesuna et Christian Chevillot, Périgueux,
1985.
Las
necrópolis con círculos de piedras se
han considerado en ocasiones como reali-zaciones diferenciadas,
en alguna forma, del crónlech pirenaico, puesto
que en éste, con frecuencia, no se hallan trazas
de enterramientos. Sin embargo, al estudiar el citado
trabajo, desde el comienzo se vio que, con independencia
de las sepulturas -unas 200-, los círcu-los de
piedras descritos y dibujados semejaban en su forma
a crónlechs pirenaicos y que la disposición
general del subgrupo sur, tenía claras semejanzas
con otro grupo, hechos que inducían a tratar
de buscar equiparaciones con estrellas en los círculos
principales de Arihouat, siguiendo métodos aprendidos
en otros lugares.
Los
trabajos arqueológicos sobre crp, leídos
hasta ahora por el autor, tenían pocos círculos
para demostrar lo acertado de la teoría crp =
estrella. Dos, tres o cinco círculos, son buenos
para realizar una equiparación astronómica
coherente con las leyes de la astro-nomía, pero
no son suficientes para demostrar la teoría propuesta.
Por el contrario, Arihouat cuenta con suficientes círculos
-unos 50- para intentar un parangón astronó-mico
coherente con las leyes de la astronomía. Hecho
que, únicamente, podría producirse si
la teoría fuese cierta y la construcción
de los círculos hubiese sido realizada atendiendo
premeditadamente las citadas leyes.
La
principal virtud del trabajo de Müller, para quien
pretende realizar una equipara-ción astronómica,
reside en la fiabilidad de su dibujo general -Dibujo
1-. Éste ha sido obtenido tras realizar
una cuidadosa excavación, como se desprende de
las fotografías y dibujos presentados. La principal
pega con que nos hemos encontrado al estudiar grupos
de crp sobre el terreno, se halla precisamente ahí,
en la dificultad de definir en ocasiones, los círculos
y la disposición general del grupo, debido al
deterioro sufrido por los monumen-tos. Por esto, Arihouat,
gracias al estudio de Müller, reúne condiciones
para poder ser estu-diado sobre la mesa. Para este menester,
el pero principal que se le puede poner al citado estudio,
es el habitual en los trabajos de arqueología,
digamos, clásica, el de la falta de in-formación
específica sobre las características de
los testigos singulares, sobre su posición en
los círculos y en relación con el paisaje.
Los estudios arqueológicos sobre el crp, no vienen
teniendo en cuenta la importancia de los testigos y
del paisaje. No obstante, una excavación bien
realizada y, sobre todo, bien expuesta y narrada, permite
una descodifica-ción astronómica satisfactoria,
sin más dudas que las planteadas por el mal estado
de algu-nos círculos. El trabajo de André
Müller sobre la necrópolis de Arihouat es
un buen ejemplo.
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