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PASEOS GUIADOS POR TIERRA DE CRÓNLECHS

 
De norte a sur por el camino de Fomalhaut y Deneb Kaitos:   Kauso I y II
Elutxo Arria y Bidangoko Gaina  -  Amunola  -  Arriurdiñeta  -  Auntz Bizkar
Lizarrozko Soroa  -  Ezkain  -  Etzelako Arritxuriak
Grupo 0100-03-12: Auntzbizkar


Acceso y situación

        Ascendiendo desde Arramalta en dirección este camino del vértice SO. de la finca de Artikutza que es coincidente con el alto de Auntzbizkar, se alcanza su cresta y continuando por la alambrada que limita la finca en dirección de Loizate se llega a los crónlechs de Auntzbizkar que se encuentran en un rellano próximo a la cumbre lindando con la citada alambrada.

        En los mapas 1:50.000 de la Cartografía Militar de España, se encuentra en el correspondiente a Sumbilla 25- 6, en las coordenadas: Longitud 1° 53' 18" O., Latitud 43° 10' 01" N. y Altura 924 m., y en UTM X 597435, Y 4780300.

        En las noches de verano, mirando al sur, al este del Sagitario adjudicado a Arramalta luce modesto Capricornio.
        ¡Mira que parece simple!, el lugar se llama Auntzbizkar -auntz = 'cabra'. En realidad, en vasco actual a Capricornio se le llama Aker-adar o Akerraga, siendo aker = 'cabrón'; no obstante, entiendo que en el pasado bien pudo haberse designado a la citada constelación utilizando el femenino-. Esta apreciación se ha confirmado más tarde leyendo la obra de Richard H. Allen: Star names, their lore and meanig, quién en la página 136 da variados ejemplos de la utilización de esta apelación por diversos pueblos a lo largo de la historia, por cuanto, espero que sin excesivo riesgo, en aquella antigüedad local, Capricornio fue visto como Auntz, cabra.

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        Ahora bien, en la práctica, si nos empeñamos en encajar a Capricornio en Auntzbizkar de la mano de las representaciones modernas el asunto se pone difícil; creyendo sin embargo que de una manera u otra Capricornio está presente, busco la ayuda externa de Edmund J. Webb que dice, en Los nombres de la estrellas, que en la Antigüedad veían así a esta constelación:
        "El signo Capricornio empezaría en las conspicuas estrellas a y b en su extremo oeste, e incluiría toda la constelación de Capricornio. Hacia el sur del cinturón zodiacal el signo terminaría en la brillante estrella Fomalhaut, que aunque usualmente se une por el sur a la constelación del Pez Austral, en la Antigüedad también se pensaba que señalaba el final de la corriente del Ánfora, que en el Catálogo de Ptolomeo también estaba incluida en Acuario, siendo común a los dos grupos."

        Llamar conspicuas a Algedi -que en árabe significa cabra o rebeco- y Dabih, a y b de Capricornio -que me perdone mi difunto desde 1945, amigo espiritual-, ya son ganas de llamar. Se trata en realidad de dos modestas estrellas de magnitud entre 3 y 4, que si no estuviesen cerca de la eclíptica, en zona que, por ausencia de estrellas de consideración, resulta obligado poner una referencia, nadie se hubiera fijado en ellas. Se comprende que, ocupado Cleostrato en la tarea de trazar el zodíaco en 12 partes iguales de 30 grados cada una hasta completar los 360 grados de la circunferencia, llegado a esta zona en la que la constelación de Capricornio ocupa únicamente 19 grados tuviera necesidad de completar el signo con estrellas del Ánfora; sin embargo, a nosotros Cleostrato no nos sirve de guía, en Artikutza le estaban dando entonces otro tratamiento a la eclíptica, da la impresión de que no pretendían dividirla en partes iguales, sino que más bien la marcaban con mojones a ser posible singulares. En Arriurdiñeta, fueron verdaderamente elegantes, colocar en el lado sur de la eclíptica a Skat y Fomalhaut en una vertiente -recordemos que la que daba a Artikutza- y en la otra, entre otras a Enif y Altair, no deja de ser una sutileza de antes de inventarse el actual zodíaco, que hoy de puro burdos y olvidadizos con la ciencia que nos hizo hombres -la astronomía- no sabemos apreciar.
        Allen en el libro y en la misma página citados anteriormente, da una razón de la importancia que tenía por entonces Capricornio de verdadero significado pirenaico: " En los viejos tiempos se hizo mención muy frecuente de la constelación, porque los platónicos sostuvieron que las almas de los hombres, cuando abandonaban su corporeidad ascendían a los cielos entre las estrellas por lo que fue llamada la Puerta de los dioses; habiendo sido el camino de descenso por Cáncer. …" El detalle y antecedentes de estas creencias son tratados en apéndice aparte de entrega próxima; como adelanto, se puede decir que la suposición de la existencia de las citadas puertas justifica el significado de numerosos grupos de crónlechs. En Auntzbizkar, a pesar de su nombre, más que reproducir la constelación al completo, tal vez no pretendieron más que señalar una parte del camino, la que va del este de Sagitario al oeste de Capricornio, y representar la Puerta de los dioses.
        Previamente a analizar esta posibilidad vamos a detenernos un poco en la materialidad de los círculos de este lugar.
        Condición sine qua non, antes de intentar realizar la interpretación astronómica de un grupo es la de realizar un correcto levantamiento topográfico de los círculos del grupo, siendo mejor que falten círculos que no que sobren, entendiendo por faltar que se hayan omitido círculos que en su día existieron y por sobrar el incluir en el grupo círculos que sólo ve la imaginación del prospector en ocasiones equivocado por piedras que el azar y el tiempo han dispuesto de forma circular.
        Ciñéndonos a Auntzbizkar, en la primera visita -14/08/89- se localizaron los círculos: 1, 2 y 3 que constan en el ya mencionado catálogo de Luis del Barrio, posteriormente -19/03/92- con la colaboración de Luis Millán aparecieron tres nuevos monumentos de aspecto tumular y en visita del 11/04/92, un cuarto. Recientemente -9/08/95-, encontrándose el brezo que cubre el emplazamiento del grupo recién quemado, se apreciaban perfectamente los cuatro últimos monumentos. A pesar de tanto círculo nuevo quien no se mostraba con claridad era Capricornio, hecho que motivó una nueva visita el 15/09/95 en la que se pretendía encontrar algún nuevo círculo en representación de Algedi, a de Capricornio, por entender que los pequeños túmulos del grupo tenían adecuado encaje dentro de las constelaciones de Acuario y Capricornio -José Luis Comellas dice en su Guía del Firmamento que "estas dos constelaciones zodiacales aparecen de tal forma asociadas, que lo más lógico es estudiarlas conjuntamente. Acuario es mucho más extenso que Capricornio (980 grados cuadrados, frente a 414), y rodea a la constelación vecina parcialmente por el norte y por el este. Un entrante poco racional hacia el sur, hace que los cúmulos M72 y M73, así como la nebulosa "Saturno", queden englobados en Acuario, cuando razonablemente deberían corresponder a Capricornio". Se podría añadir que entre las citadas nebulosas pululan las estrellas e y n de Acuario que aplicando igual razonamiento, también corresponderían a Capricornio-, pero se echaba en falta a Algedi -la cabra, el rebeco-, realidad que resulta poco coherente para un lugar llamado Auntzbizkar. El círculo que debería representar a dicha estrella, Algedi, no apareció en la mencionada visita en lugar acorde con el asterismo supuesto. Sin embargo algo quedó claro: si nos encontrábamos en un amplio tramo de la eclíptica, como es el que va de Nunki a Fomalhaut, sin estrellas de fundamento, es lógico pensar que si, como parece evidente, querían representarlo, se viesen obligados a arreglárselas con las que de alto o bajo brillo les ofrecía el firmamento en esa zona que no son otras que las modestísimas estrellas de Capricornio y Acuario. Hay constelaciones zodiacales que debieron de ser obvias, por ejemplo: Leo, el Escorpión y Sagitario y otras que se debieron de configurar andando el tiempo como Capricornio. Por más vueltas que se le dé, Capricornio, con mucha imaginación, sólo tiene de cabra la cabeza y dudo mucho que, de no haber estado en la eclíptica en una amplia zona que era forzoso denominar, hubiera tenido el nombre actual y formado constelación propia ya que probablemente, dado el escaso brillo de sus estrellas, hubiera sido absorbida por otras constelaciones.
        Alejadas de la eclíptica pero no mucho, y de cierto fundamento para poder ser relacionadas con Capricornio, aparte del colindante Sagitario, se mire como se mire, sólo se puede contar con Altair y con Fomalhaut.
        El grupo tiene dos partes netamente diferenciadas:
       - La del oeste, compuesta por tres círculos que, por su disposición, diámetros y factura, nada tienen que ver con los pequeños túmulos que componen el resto del grupo y se sitúan al este del mismo. Es posible que al norte del círculo 1 haya otro círculo de similares características que en nada cambiaría la solución propuesta puesto que en ella encontraría fácil encaje.
       - La del este, configurada por al menos cinco pequeños túmulos de escaso diámetro.
        Todo hace pensar que ambos subgrupos pertenecen a agrupaciones de estrellas consideradas diferentes por los constructores de estos monumentos; de ahí, probablemente, nació la idea de construirlos de forma tan diferente.

Interpretación del subgrupo oeste:

        En Auntzbizkar, los círculos del oeste tienen continuidad con los de Arramalta adscribiéndolos a las estrellas del este de Sagitario que preside Nunki. De acuerdo con esta tesis, se podría aceptar:

  • Círculo 1: Ascella, z de Sagitario, de magnitud 2,6.

  • Círculo 2: j de Sagitario, de magnitud 3,18.

  • Círculo 3: Nunki, s de Sagitario, de magnitud 2,06.

        En el momento en que Altair está a los 166° que señalaba el principal testigo de Arriurdiñeta, Nunki se encuentra precisamente a 192°, como indica uno de sus testigos principales y la puerta que forman los dos testigos principales del subgrupo -195 y 215 grados-, apunta al centro de Sagitario.

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        En el cielo, cuestión de perspectiva, los tres citados círculos pueden enfilarse hacia el sur del Águila, Capricornio y Acuario, en la dirección que lo hacen en Auntzbizkar los tres citados crónlechs con los pequeños túmulos del lugar. Con las q y h del Águila; las a, b, d, g, z, t, n, etc. de Capricornio y las a, b, d, etc. de Acuario se han hecho tanteos de acomodación de los túmulos con las estrellas interesantes que puede repetir cualquier contemplador aficionado. No se van a exponer ahora.
       El 4/04/96, tuvo a bien en darse a conocer otro nuevo círculo -nº 9- que es el de mayor diámetro del grupo -6,5 metros-. Se trata de un círculo de definición un tanto dudosa pero de existencia segura que tiene su testigo más significado, gris él, a 206°, allí por donde más o menos se iba Fomalhaut, hacia Erakurri, y cuenta con un testigo blanco a 29° hacia donde se encontraba el Carro mostrando la ascensión de la Osa Mayor al acostarse Fomalhaut. Ese mismo día se realizó el dibujo definitivo que muestra la figura del grupo, después de desechar dos estructuras tumulares que se habían dejado anteriormente en cultivo al igual que el círculo que parecía mostrarse al norte del 1 en compañía de otro dudoso emplazado al NE. del 3.

Interpretación del subgrupo este:
        El problema no deja de ser el de siempre: las ideas preconcebidas. He estado durante años tratando de encajar un Capricornio moderno, cuernos de la cabra y cola del pez, incluidos. Y, no es que no se pueda, es que sale un churro, retorcido como los cuernos de la cabra. Durante meses estuvieron los cuernos de Algedi, el rebeco o la cabra, en el pequeño túmulo 5 suponiendo que era la a2 de la constelación y la a1, el túmulo 6 o viceversa, el 4 la b y la cola de pez del rebeco, que ya imaginaron bicho raro, la d, Deneb Algedi, la cola del rebeco, en el 8. Equiparaciones que no me convencieron y deseché hasta que se presentó el crónlech 9. Ahora en el repaso, te das cuenta de que a pesar del miserable estado del grupo y de los modestos medios que emplearon, visto un Orgarata impecable donde utilizaron buenos elementos de construcción, debe de haber algo en común y dada la diferencia de materiales y de representación, las posibles similitudes deben de tratar de encontrarse en el espíritu de la obra, allí creo recordar que dije algo de la pincelada larga del ir sin miedo de un lado al otro del firmamento. Aplicando aquí aquel criterio vemos que la pincelada va de Nunki a Fomalhaut -53,02 grados separan a ambos-, entre medio hay pocas, muy pocas estrellas de un cierto fundamento para imaginar cabras con cola de pez; sin embargo, haber, algo hay.

Tabla 1    
  Estrella Acimut Altura
  Fomalhaut 179°00' 5° 29'
  z de Sagitario 229° 06' -0° 41'
  j de Sagitario 233° 41' 0° 41'
  s de Sagitario 232° 01' 1° 57'
  h del Águila 228° 57' 32° 24'
  q del Águila 222° 59' 32° 08'
  b de Capricornio 216° 25' 19° 15'
  b de Acuario 198° 51' 30° 50'
  d de Capricornio 194° 21' 20° 22'
  Altair 232° 54' 39° 36'
  a de la Osa Mayor 4° 21' 26° 14'
  h de la Osa Mayor 335° 54' 24° 35'
  i de la Osa Mayor 22° 29' 12° 02'
  b de la Ballena 152° 14' 9° 05'

        Al NE. de Nunki, entre Altair y el actual comienzo de Capricornio hay un par de estrellas del Águila que mirando con trazo largo la figura representada en Auntzbizkar hacen su avío; al Capricornio actual propiamente dicho le falta brillo salvo en la cabeza y la cola, tampoco de camino hacia la a del Pez Austral un poco más al norte hay mucho más de dos estrellas de Acuario -las b y a- con brillo suficiente para hacer de comparsas en un hipotético Capricornio visto a ojo desnudo. Con estas premisas de grandes rasgos, se han hecho varios tanteos según la posición de Fomalhaut a su ocaso, siguiendo instrucciones del testigo principal -206°, similares a otro del círculo 2- del crónlech 9, después de haberse ido dos horas y cuarto antes Sagitario. Y al paso por su culminación y sus proximidades de la a del Pez Austral, cuando se marchaba el este de Sagitario capitaneado por Nunki. Por considerarlas más ilustrativas y procurando no dar excesiva lata en tan aburrido asunto, se presentan en la tabla 1, solamente las coordenadas correspondientes a este último supuesto.
        En definitiva, el cuadro corresponde al de un pasatiempo, de corte similar a los que traen los periódicos infantiles, en el que se construye un dibujo siguiendo el orden de unos puntos numerados de acuerdo con el perfil de una figura a descubrir que ha sido predeterminada previamente. No quiero engañarme, el de este grupo es asunto traído por los pelos, amén de la laboriosa definición de los círculos.
        Desde el día en que apareció el círculo 9, Fomalhaut, han estado presentes las ya citadas palabras de Webb: "El signo Capricornio empezaría en las conspicuas estrellas a y b en su extremo oeste, e incluiría toda la constelación de Capricornio. Hacia el sur del cinturón zodiacal el signo terminaría en la brillante estrella Fomalhaut…" y las también citadas, más modernas, pero no menos ilustrativas de Comellas: "estas dos constelaciones zodiacales aparecen de tal forma asociadas, que lo más lógico es estudiarlas conjuntamente", refiriéndose como hemos visto antes a Capricornio y Acuario. Con estos antecedentes y no encontrando al sur de b de Capricornio ninguna estrella de cierta prestancia para ocupar el crónlech 4 en el caso de poner a la b Cap en el 6, se ha optado por la solución de trazo largo que se expone a continuación:

  • Círculo 4: Dabhi, b de Capricornio, de magnitud 3,08.

  • Círculo 5: h del Águila, de magnitud 3,9.

  • Círculo 6: q del Águila, de magnitud 3,23.

  • Círculo 7: Sadalsuud, b de Acuario, de magnitud 2,91.

  • Círculo 8: Deneb Algedi, d de Capricornio, de magnitud 2,87.

  • Círculo 9: Fomalhaut, a del Pez Austral, de magnitud 1,16.

        Cada uno se imagina entre las estrellas las cabras con cola de pez como puede, yo ni me las imagino, me limito a transcribir el decir de los círculos aunque me parece ocupación rara. El Capricornio de Auntzbizkar comienza en el Águila, particularidad que hoy sorprende pero termina en Fomalhaut como, mirando con ojo desnudo, creo obligado. No obstante, se mire como se mire, 48,91 grados de cabra, son mucho cornúpeta aunque tenga cola de pez. Demasía que hace pensar que aunque conocían el camino de los planetas, según vienen demostrando, no lo tenían dividido en tramos de 30°, al menos en Capricornio. Salvo que Fomalhaut en Auntzbizkar estuviese sólo de referencia y el atípico Capricornio fuese de la h del Águila a la d -Deneb Algedi, la cola de la cabra- de Capricornio, en cuyo caso afinaron bastante: 33,06 grados.

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