PASEOS GUIADOS POR TIERRA DE CRÓNLECHS
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Grupo
0100-03-26: Bidangoko Gaña
Grupo 0100-03-27: Elutxo Arria
Ratificación
Vengo haciendo
un esfuerzo divulgador, de la mano de Fomalhaut, con objeto
de hacer más accesibles mis trabajos sobre el crp y
llegado a Elutxo Arria y Birango, después de releer
el capítulo referido a éstos y todos los correspondientes
a la citada estrella, en Del crónlech pirenaico
y visitar de nuevo el lugar, me asaltan dudas que voy a tratar
de exponer a continuación.
Esta cuestión,
la del crp en general, tal y como se está exponiendo,
podrá ser árida, plúmbea si se prefiere,
pero es la que es y hay que estudiar. Disciplinas sencillas
pero estudiar, para lo cual en primer lugar, hay que reconocer,
supuesto que a alguien le interese esta materia: de esto no
sé nada o muy poco, y durante más de un siglo,
sólo han dicho y escrito vaguedades sobre la cuestión.
Pero esto no hace al caso ni atañe al fondo de la cuestión,
el caso es que releídos, en Del crónlech
pirenaico, Elutxa Arrai/Birango no tengo nada que objetar,
me parece que no ha perdido actualidad y, por coherencia personal,
prefiero no retocar. No es que no haya nada por modificar
o matizar, sino que decirlo de otra manera y completarlo me
llevaría un tiempo que no tengo para obtener unos resultados
que no veo, entre otras cosas, porque no tengo metas respecto
a los demás. Quiero transmitir cuanto contemplo y siento
respecto al crp y su entorno, menester que me ocupa y entretiene,
pero nada más. Esta historia, aunque se podría
explicar mejor, y ya vendrá quien lo haga, se entiende
perfectamente, otra cosa son los reparos y las ideas preconcebidas
que tenga cada cual para bajar de sus creencias y partir de
cero tratando de comprender ideas novedosas de presuntos fantasiosos.
Bien mirado, es comprensible y no se va a insistir en ello;
ahora bien, esta reflexión me libera de la obligación
que me había marcado de explicar mejor algo que creo
más necesitado de atención que de nueva exposición.
Motivo por el que se deja el escrito inicial como estaba,
añadiendo la posición de estrellas adicionales
a la tabla 1, que, teniendo en cuenta la astronomía
mesopotámica, de la forma que se comienza a señalar
en el apartado de esta entrega Retazos
, en Elutxa-Arrai-Birango,
estamos frente a un GU - cuerda, en sentido de alineación-
que la tabla 1 señala: Deneb Kaitos-Cor Caroli, teniendo
a Deneb Kaitos de estrella ziqpu -en realidad, como se concretará
más adelante en otros grupos, en buena técnica
mesopotámica, cuando Shedar, a
de Casiopea se situaba de ziqpu, Deneb Kaitos en coincidencia
casual culminaba al sur- en tanto que en lo geográfico,
subidos al crónlech de Birango, verían sobre
Peñas de Aia -350°, con el permiso de las hayas
hoy existentes- el volteo, viradilla o virada de la Osa Mayor
sostenida sobre su h, Alkaid, al
tiempo que Fomalhaut, el Pez KU, marcaba límites con
su bajo vuelo por las zonas de Iruñarri, ¿Era-KU-rri?
y Urepel.
-
¿Constituyeron, andando el tiempo,
los límites de estos GU y ZIQPU, las mugas de la
hoy provincia de Guipúzcoa?
-
No lo sé, aunque me parece que
la derivación de GU-ZIQPU a Guipúzcoa tiene
cierta consistencia por su analogía geográfico-astronómica,
en relación con los límites del crp y de
la muga Navarra-Guipúzcoa, y la creo digna de estudio.
Aprovecho
el apartado para extrañar, dentro de un orden benévolo,
del poco cuidado que se está teniendo en la conservación
del crp. Centrado como estoy en Fomalhaut, resulta triste
el estado en que se encuentran los Kauso, con dos de sus crónlechs
invisibles por las árgomas que están invadiendo
el lugar, y lamento la pista que bajo Birango se ha construido,
dentro de la finca de Artikutza, tangente al crónlech
de Elutxa Arrai; de momento, ya ha caído una piedra
de su peristalito y
arriba
Elutxo Arria
Se encuentra
al sur de Bidangoko Gaña en el camino que de la portería
de la finca de Artikutza sale hacia el este camino de Pagolleta.
En los mapas
1:50.000 de la Cartografía Militar de España,
se halla en el correspondiente a Vera de Bidasoa 25~5, en
las coordenadas: Longitud 1° 54' 26" O., Latitud
43° 14' 08" N. y Altura 754 m., y en UTM X 599125,
Y 4787885.
Elutxo
Arria está no llega a 4 kilómetros al este de
los Kauso y a menos de 1 al sur. Entre ambos, en realidad
al sur de Kauso hay una breve regata que va al río
Añarbe que el mapa dice arroyo Uría, hermoso
nombre para designar aguas que sobre el terreno nacen próximas
a Fomalhaut, pero no más que otros topónimos
cercanos que parecen inspirados en la misma idea disuelta
por el olvido hasta hacernos ajeno el eco pasado de cuanto
nos rodea.
Círculos y testigos
En el eje
Pagolleta- Gatzarrieta se encuentra Elutxo Arria donde sólo
hay un crónlech, bien conservado, de 6,2 metros de
diámetro, con amplios y contundentes testigos centrados
a 107° y a 236° y un arco interesante que va de 290°
a 319°, orientación esta última en la que
se ve el testigo más importante del citado arco.
Si marchásemos
en línea recta hacia el este nos toparíamos
con los crónlechs de Urlegi, ubicados a caballo del
Bidasoa y un afluente de La Nive, donde se puede ver un Aldebarán
evidente con sus Híadas; yendo por el otro lado hacia
el oeste, después de pasar por el grupo de Exkaxpe
se llega al de Mulisko Gaina que está relacionado con
el norte.
En referencia
al crónlech de Elutxo Arria y los tres testigos dominantes
que se han citado, vemos que en la foto fija reflejada
en la tabla 1 resulta imposible encontrar como es obligado
tres estrellas que justifiquen debidamente la posición
de tan señalados testigos; en cambio, con mirada más
amplia, suponiendo en lugar de una foto fija una secuencia
estelar próxima en el tiempo y relacionada con grupos
contiguos, se puede observar en primer lugar una interesante
conexión con el crónlech que tiene al norte
-Bidangoko Gaña-, que vuelve a narrar el girar de la
Gran Osa en culminación inferior por Peñas de
Aia, es decir a la inversa de Orgarata cuyo giro era el superior,
encima de Urdaburu.
La citada
secuencia se ha fijado al ocaso de Fomalhaut. Esta posición
es semejante a la que se verá en Bidangoko Gaña
y continuación de la que más al oeste vemos
reflejada en los dos grupos de Kauso, en momento en el que
el firmamento, en el 540 a.C. se observan las siguientes posiciones
indicadas en la tabla 1.
| Tabla
1 |
|
|
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| Estrella |
Acimut |
Elevación |
| Fomalhaut |
205° 23' |
-0° 11' |
| Cor Caroli |
0° 00' |
5° 32' |
 |
| Deneb Kaitos |
182° 54' |
14° 45' |
| z de Hércules |
313° 52' |
10° 57' |
| Aldebarán |
111° 20' |
32° 05' |
 |
| Betelgeuse |
98° 47' |
14° 01' |
| Bellatrix |
105° 55' |
17° 06' |
| d de Capricornio |
225° 12' |
7° 08' |
| h de la Osa Mayor |
351° 20' |
17° 08' |
| a de la Osa Mayor |
15° 15' |
30° 52' |
| Altair |
263° 13' |
15° 17' |
| Proción |
78° 02' |
-1° 48' |
La
Vía Láctea estaba situada en los cielos, alta
en el cenit, de E. a O. Entre tanto, como se ha dicho, la
Osa Mayor, bajo la atenta mirada de Fomalhaut y tutelada en
silencio por su conductor Arturo sumergido en la mar, se disponía
a realizar su virada inferior en Peñas de Aia con la
referencia de Cor Caroli.
arriba
Las posiciones
de las estrellas citadas en la tabla anterior, que forman
parte de la secuencia que inspiró los Kauso, Enobieta
Txikia y Pagolleta I, sugieren:
-
Que el testigo de los 235°, bien
pudiera haber estado mostrando el ocaso de Capricornio
haciendo de recordatorio de lo visto en Auntzbizkar.
-
Que la secuencia del ocaso de Arturo,
la a del Boyero, segunda estrella
en brillo del firmamento pirenaico de la cual se han encontrado
como se viene explicando bastantes referencias pudo ser
seguida y realzada por los testigos que van de 289°
a 318°, al pasar Fomalhaut por su culminación
al sur, aunque en el momento del ocaso de esta estrella
el arco en cuestión estaba dirigido hacia Hércules.
-
Que el gran testigo de los 100°
seguía la secuencia del orto de Orión y
estaba centrado en él. Al igual que antes estaba
en Aldebarán y en el tramo que va de Aries a Tauro
acompañado de las Híadas al sur de la eclíptica
y de las Pléyades al norte, más o menos
como lo hace en el lejano Urlegi, situado a 26 kilómetros
al este preciso del crónlech que nos ocupa. Este
testigo, además, bien pudiera estar señalando
uno de los cruces de la Vía Láctea en la
eclíptica, efemérides que de forma variada
dejaron constancia frecuente -Kauso II, Pagolleta I y
Gerasuge, entre otros-.
Se
ha dejado también constancia en el cuadro anterior
de las coordenadas de Cor Caroli, a
de los Lebreles; de las a y
h de la Osa Mayor y de Deneb Kaitos,
b de la Ballena, por entender que pudieran estar relacionadas
con el crónlech de Bidangoko Gaña del que se
habla a continuación.
Las anteriores
reflexiones, el cuadro presentado y tanteos varios realizados
en numerosas ocasiones, junto a testigos externos al crónlech
aparecidos con posterioridad de los que se da cuenta en la
parte final del capítulo, nos llevan a preferir
en primera advocación:
- Crónlech de Elutxo Arria: Fomalhaut, a
del Pez Austral.
Reconociendo
sin embargo que aquella gente era bastante más larga
que nosotros en cuestiones de astronomía y paisaje
donde el movimiento, el del paisaje al andar y el de las estrellas
en su girar, sin llegarlo a comprender bien todavía,
en sensación difícil de definir, era una especie
de cuarta dimensión que bien pudiera escapárseme.
Al menos, de momento, así pienso. Entonces, la excesiva
precisión a la que aspira este trabajo pudiera estar
reñida con la comprensión más íntima
de las esencias que fueron. Y, prefiero echar un jarro de
agua fría a las precisiones de ordenador en que ando
metido que dejar en el tintero singularidades espirituales
de ayer de quienes veían el mundo de forma distinta,
cuando menos, más respetuosa y quién sabe si
más gratificante.
En su finura
ligando crónlechs y paisaje, tal vez, incluso fueron
más lejos hasta lograr alcanzar la pura sencillez donde
todo estaba presente.
Bidangoko Gaña
Se encuentra
a 350 metros y unos 26° de Elutxo Arria, en el mapa citado
y en coordenadas: Longitud 1° 54' 30" O., Latitud
43° 14' 17" N. y Altura 781 m., y en UTM X 599310,
Y 4788170. Consta de un solo crónlech que, de día
en día, con la ayuda en época de caza de los
todoterreno que atraviesan el monumento al otro lado
de la alambrada que señala el límite de la finca
de Artikutza, es de más difícil definición.
Su diámetro se puede estimar en 4,5 metros. Este crónlech
tiene un testigo verdaderamente singular, único digno
de mencionarse en el círculo, que se orienta, de ser
atinado el señalamiento del círculo, de 185°
a 204°, dirigido en el paisaje hacia Iruñarri.
Luis del Barrio en su estudio de los crónlechs de la
zona, hace notar que en la cara del citado testigo que da
al interior del círculo está grabado el báculo
de la Colegiata de Roncesvalles -cada vez tengo más
claro que cuando aquellos monjes dejaban huella es porque
entre ellos habría alguno que sabía algo de
estas historias-.
El diámetro
del círculo corresponde al de una estrella poco brillante.
Lo más notable del círculo es la orientación,
hoy tapada por árboles, de prácticamente 0°
a Peñas de Aia. El norte preciso. Y, en segundo término
a 194° se muestra Iruñarri centrado con el gran
testigo del sur del círculo, esta dirección
tiene en primer término en la prolongación del
cordal Izu-Izurrizti el hoy bosque de Lizarurdiñeta
y más adelante el alto de Aku, ¿en recuerdo
al Pez Azul?
arriba
Interpretación:
Un solo
crónlech desgastado y maltrecho, de diámetro
relativamente pequeño, con un testigo de excepción
y ubicado en un emplazamiento lleno de significados tan concretos
como posibles que enlazan de norte a sur a dos señeras
montañas de la zona -Peñas de Aia e Iruñarri-,
invita más a hurgar en los conceptos que a la defensa
de la equiparación de una determinada estrella con
el círculo.
Peñas
de Aia desde Bidangoko Gaña están emplazadas
en el lugar ideal para observar el girar de las estrellas
circumpolares alrededor del Polo norte; e Iruñarri,
apuntado con precisión por el gran testigo del círculo,
es límite del crónlech en la cuenca del Urumea
por el sur.
La ligazón
de ambas montañas se ha hecho dentro de la misma secuencia
estelar expuesta en Enobieta Txikia y en Elutxo Arria. En
el cuadro de coordenadas que se presenta en este último
grupo se ve que Fomalhaut se encuentra al sur en dirección
aproximada de uno de los extremos del testigo singular del
crónlech de Bidango -185°-204°- y que Deneb
Kaitos, a de la Ballena, en la
continuación de la secuencia entrará también
en esa zona; mientras que al norte, Cor Caroli se encuentra
subida a Peñas de Aia arrastrando tras de sí,
en ausencia del conductor Arturo, a toda la Osa Mayor que
se aprestaba a girar en su punto más bajo y a reanudar
su cíclico vuelo alrededor del Polo anunciando el nacer
de Sirio al tiempo que
así veían los cielos
en las montañas.
El testigo
del crónlech de Bidangoko Gaña tiene un curioso
perfil de giba escorada al oeste con límite a 204°,
más o menos coincidentes con el ocaso de Fomalhaut
pareciendo querer decir que es en esa dirección donde
culmina la secuencia estelar del grupo motivo que aconseja,
después de situar a Fomalhaut hacia el ocaso, estudiar
las posiciones del resto de las estrellas implicadas en la
efemérides. Dada su proximidad, se han mantenido las
coordenadas geográficas de Elutxo Arria, destacando
de la tabla 1 ya presentada, las indicadas ahora en la tabla
2. Me parece que ellos eran muy concisos, aunque bien
pudiera equivocarme.
| Tabla
2 |
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|
 |
| Estrella |
Acimut |
Elevación |
| Fomalhaut |
205° 23' |
0° 11' |
| Cor Caroli |
0° 00' |
5° 32' |
 |
| k del Dragón |
2° 42' |
37° 03' |
| e de la Osa Mayor |
0° 26' |
23° 11' |
| b de la Osa Menor |
350° 03 |
42° 51' |
 |
| b de la Ballena |
182° 54' |
14° 45' |
| Saiph, k de
Orión |
109° 29 |
0° 29' |
La referencia
de la culminación del giro de la Osa Mayor en el norte
estaba señalado al paso de Cor Caroli por Peñas
de Aia, mientras, Fomalhaut se sumergía en su ocaso
al tiempo que Deneb Kaitos, b de
la Ballena, ocupaba su puesto al sur y la salida de Saiph
completaba la de Orión anunciando la llegada de Sirio
con el Can Mayor. Alioth, e de
la Osa Mayor, estaba situadas unos 17 grados encima de Cor
Caroli en tanto que Kochab, b de
la Osa Menor se veía al norte equidistante de aquellas
cercana al Polo de la época, próximo a la k
del Dragón y, rebasada ésta alineado con Cor
Caroli, Mizar-Alioth y Kochab, se encontraba Cefeo la constelación
más próxima en la Vía Láctea al
Polo de entonces.
arriba
Cefeo, se
representó en Izurrizti I -grupo 0100-03-21- y en Arritxulangaña
-0200-02-06-, los griegos nos dicen que Cefeo fue rey en la
antigua Etiopía, esposo de Casiopea y padre de Andrómeda.
Los nombres que dieron los árabes, poco interesados
en la mitología griega, a las estrellas, en ocasiones
se muestran más cercanos al Pirineo; así, el
citado alineamiento de Cor Caroli hacia la Vía Láctea,
viene a dar en realidad entre la g
de Cefeo, Er Rai, 'pastor' en árabe y la b
de Cefeo, Alfirk, 'rebaño' en árabe,
denominaciones ambas más adecuadas a los intereses
pirenaicos. Los Lebreles, Canes Venatici, es una constelación
moderna introducida en 1690 que está formada por estrellas
de poca entidad situadas al sur del brazo de la Osa Mayor,
entre las que destaca su a Cor
Caroli, el corazón de Carlos, en honor del rey Carlos
I de Inglaterra y de la que se dice que tuvo un brillo intenso
hacia 1660 año de la llegada del rey Carlos II a Inglaterra
y la Restauración de la Monarquía. Cor Caroli
es una estrella doble variable de magnitud actual de 2,88
que tiene color blanco azulado. De forma, tal vez un tanto
subjetiva, fundamentando la elección en la secuencia
estelar descrita y en las observaciones que seguirán
a continuación, se propone, resumiendo:
- Crónlech de Bidango : Cor Caroli, a
de los Lebreles.
Supuesta
la azulada Cor Caroli en Bidangoko Gaña, al avanzar
la secuencia estelar un poco más en el tiempo, si subimos
junto al crónlech y miramos en la dirección
de su espectacular testigo, sobresalía baja en el horizonte
en zona pobre de estrellas la blanco azulada Fomalhaut, a
del Pez Austral, de magnitud 1,2. Es muy probable que la puntiaguda
cresta del menhir de este crónlech, situada a 204°
vista desde el centro del círculo marcase con aproximación
el ocaso de Fomalhaut, que en el 540 a. C. sucedía
a 207°.
Fomalhaut
es una de las pocas estrellas que sin estar en la Vía
Láctea fue representada en el crónlech pirenaico
con tal propiedad que bien merece párrafo aparte.
Fomalhaut,
en el 540 a. C. nacía a 153° para morir a 207°,
tenía por tanto el corto recorrido celeste de 54°,
su elevación al culminar en el sur era de tan sólo
unos 6°. En algún sitio he leído que se
le llegó a llamar La Solitaria -¿cómo
Alphard?-, se podría añadir que del sur profundo.
Webb, contra su costumbre se muestra poco constructivo al
tratar de la azulada del sur y dice que no está
sólidamente argumentada la creencia de que en la antigüedad,
concretamente en Persia, Fomalhaut con Aldebarán, Régulo
y Antares fuese considerada como uno de los Cuatro Guardianes
del Cielo. En esto no estoy de acuerdo con Webb, me parecen
más acertadas las suposiciones de la existencia de
los Cuatro Guardianes personificados por dichas estrellas
de Camille Flammarion y opino que en Oiartzun, como se explica
al tratar sus crónlechs, existen suficientes argumentos,
todavía vivos -veremos por cuanto tiempo- para
argumentar en el arcano significado de las cuatro estrellas
citadas.
arriba
En las cuencas
hidrográficas que se están presentando, hay
dos Fomalhaut de libro, el primero en Arriurdiñeta
-grupo: 0100-03-06- y el segundo en Kauso I -grupo: 0200-01-02-,
ambos de retranca que cala hondo y exprime la mente. En ambos
grupos está Fomalhaut pero: ¿qué puede
estar diciendo? Vuelvo a decir: no lo sé. Sintetizo
mal y arriesgado pero allá va el análisis:
-
En el crónlech 2 -Fomalhaut-
de Kauso I, hay un testigo externo al orto de esta estrella
-153°-.
-
Al sur -180°- del mismo círculo
hay un testigo digno de mención apuntando a Iruñarri,
donde se encuentra otro notable Fomalhaut acompañado
de toda su constelación.
-
El otro Fomalhaut se encuentra en Arriurdiñeta,
que está camino de Iruñarri, prácticamente
al sur de Kauso I.
-
El gran testigo del crónlech
de Bidangoko Gaña que se extiende de 185 a 204
grados, puede estar señalando a Fomalhaut y se
prolonga a 194° hasta Iruñarri, después
de pasar por el hoy bosque de Lizarurdiñeta.
-
Se ha comentado en Enobieta Txikia
que cuenta también con destacados testigos, situados
al sur en probable referencia a Fomalhaut, dirigidos a
Lizarurdiñeta.
Fomalhaut
marcaba relaciones, con la Vía Láctea y el resto
del firmamento dignas de mención, que en el pasado
tuvieron que ser tenidas en cuenta por quienes buscaban en
los cielos signos y mensajes del más allá, e
incluso simples límites del aquí. Ya sé
que hoy este tipo de digresiones, en el mejor de los casos,
son verdades olvidadas carentes de interés práctico,
pero también pudieran ser la única forma de
acercamiento a la verdadera historia del crónlech.
Veamos:
-
Al nacer Fomalhaut -153°-, Antares
entraba en su ocaso, completando al sur el hermoso alineamiento
celeste: Fomalhaut, Altair y Antares que, con Capella
recién salida al NE., anunciaban un nuevo giro
de la Vía Láctea.
-
Al llegar a su cenit en los 180°
la a del Pez Austral, se despedía
del SO. con Nunki el extremo de la Vía Láctea
presidido por Antares, al tiempo que Arturo, guardián
de la Osa Mayor, decía el adiós que anunciaba
el punto de giro en el firmamento de la Gran Osa, y naciente
Castor dejaba en la vertical al NE. bajo la férula
de Aldebarán, el tramo de la eclíptica que
cruza la Vía Láctea de Tauro a los Gemelos,
en efemérides descrita en el crónlech pirenaico
con todo tipo de matices y pequeñas variantes pero
que tiene una de sus más bellas representaciones
en los Kauso donde sus crónlechs dan vista al enjambre
de las Pléyades por la puerta celeste que señalan
El Nath y Aldebarán mientras que la Gran Osa se
dispone a girar muda en la mar y Fomalhaut fija el límite
sur del crónlech en Iruñarri. Toda una meditación
de centros de interés del ayer.
-
Al morir Fomalhaut -207°- nacían
Proción y Saiph, éste cerrando la salida
de Orión, y una hora y cinco minutos más
tarde salía Sirio reina y señora de los
cielos y, en cualquier caso, del extremo donde luce en
la Vía Láctea.
En
definitiva, la azulada Fomalhaut era testigo mudo de las viradas,
cambios y giros de dos de los grandes símbolos del
crónlech pirenaico: el norte y la Vía Láctea.
De Bidango, en el Diccionario Vasco-Castellano
de Plácido Múgica, no deduzco nada de fundamento
para corroborar estas historias olvidadas relacionadas con
viejas astronomías; en cambio, Birango, nombre
que todavía se lee designando el lugar que nos ocupa,
en el mapa 1:50.000 del Servicio Geográfico del Ejercito,
da más juego: bira='vuelta, giro, cambio, virada',
etc.; -ngo='referente a, tocante a'. ¿Se referían
al giro de la Osa Mayor en el norte de Peñas de Aia?,
¿al de la Vía Láctea de uno a otro
lado bajo la férula de Antares y Sirio y la atenta
mirada de Fomalhaut?, ¿a ambas efemérides
simultáneamente? Aunque los crónlechs, el
paisaje y las estrellas permiten hacer esta sugerencia sin
sonrojarse; sin embargo, nunca lo sabremos con certeza aunque
Birango parece de más fuste que el topónimo
actual.
Posdata:
2/04/96
Resulta imposible
poner fecha a los distintos escritos como ha sido mi intención
manifestada en diversas ocasiones. Hacer este trabajo está
resultando como pintar un cuadro, miras el modelo añades
nuevas capas de pintura y, como no te gusta el resultado,
buscas otro punto de vista y continúas dando brochazos.
Al final, todo se mezcla y no soy capaz de saber qué
brochazo fue el primero. Además, en la recapitulación
final de una zona, los intentos de relacionar los grupos entre
sí son inevitables y de ellos surgen siempre nuevas
propuestas. Como no se trata de no cometer errores sino más
bien, aunque los haya, de demostrar que los crónlechs
representan siempre a estrellas, dejo de pintar encima de
lo escrito a sabiendas de que quedan inexactitudes, y, en
cualquier caso, cosas que no me gustan. Por este motivo, en
lugar de retocar lo ya escrito, hago una pequeña recapitulación
del apartado antes de irme con la música a otra parte.
arriba
En este asunto
hasta recapitular es difícil; no me gusta hacerlo en
la mesa de trabajo sino en el campo que es donde hablan el
crónlech y el monte. La semana pasada estuve tres días
entre los Pagolleta y los Izurrizti donde tuvieron a bien
mostrarse nuevos crónlechs. Otro día estuve
en Exkaxpe y sus cercanías. Sólo quedaba por
repasar la zona que de la caseta del guarda de Artikutza llega
hasta Elutxo Arria donde fui el pasado 29 de marzo.
Los crónlechs
de Birango y de Elutxo Arria, siempre me habían parecido
un dueto cantando la misma partitura a dos voces. El crónlech
de Elutxo Arria está aceptablemente conservado pero
en la actualidad tiene borrones que dificultan su lectura:
hacia los 150° un hermoso hayedo tapa la vista del Mendaur
y cuanto le rodea; hacia los 300° un magnifico pinar borra
el paisaje que se extiende del Bunaniarri hacia Bianditz y
Exkaxburu y las árgomas además de quitar vistosidad
al monumento, con sus fuertes raíces empiezan a dañar
algunos testigos. A pesar de todo este crónlech tiene
un emplazamiento tan sugestivo que habla aunque le tapen la
boca. El mayor homenaje -casi diría que el único-
que se puede rendir a un creador es el de admirar su obra.
No sé quién o quiénes idearon estos dos
círculos pero, a falta de levantarles un monumento,
no estaría de más evitar el paso de vehículos
por el de Birango, limpiarlos de árgomas y recuperar
siquiera en parte el horizonte perdido.
El Catálogo
y Cartografía de las estaciones megalíticas
de Goizueta-Artikutza-Aranaz y Agiña-Lesaka (Navarra)
de Luis Del Barrio, publicado en Munibe en 1989, es un buen
trabajo y cuenta con buenos croquis. Con la ayuda del dibujo
de Elutxo Arria, un bastón y una brújula, el
crónlech cuenta cosas.
Hay días,
el pasado 29, fue uno de ellos, en los que las luces transforman
el paisaje de tal manera que uno se pregunta por qué
la gente va a los museos a ver cuadros en lugar de salir al
campo. El campo, los montes, no están igual de bonitos
en toda la vuelta del horizonte, les suele faltar el marco
que ayuda primero a mirar y luego a ver. En Gatzarrieta II
dijimos que el Txindoki estaba singularizado por la línea
de horizonte en dirección de su testigo principal y
que aquél era un lugar muy apto para contemplar enmarcados
los ocasos del Can Mayor y del Escorpión. Aquí,
en Elutxo Arria, siempre me había chocado el discreto
y elegante enmarque de Iruñarri por el paisaje que
le rodea, pero el pasado 29, día gris con claros, aparentemente
sin gracia, las luces eran especiales y el discretísimo
Iruñarri era algo distinto, casi mágico. Invitaba
a perder el tiempo con él y me deje llevar.
La construcción
del crónlech no pudo ser cosa de unos días o
de unos años, tuvieron que pasar muchas décadas
de paz sobre el terreno hasta llegar a aprehender los matices
del paisaje y ser capaces de subrayarlos con tan corto aparato
arquitectónico.
arriba
Una vez obtenido
el centro del crónlech, tienes 360° de horizonte
para hacer todo tipo de elucubraciones durante las horas que
quieras y volver a donde comenzaste: al punto cero, a ninguna
parte. Ya pasa. Pero también ocurre que sin forzar
te dejes llevar. Allí al fondo está Iruñarri,
al sur, bueno, al sur no, eso era antes, a 192° de la
brújula que uso ahora. Clavas el bastón en la
periferia del círculo y coincide con un testigo pequeño
pero diferente, amarillento, de color arena. No tienes prisa
y te acuerdas del pequeño menhir hincado que se encuentra
hacia el sur del crónlech, las matas y las árgomas
han crecido tanto que a pesar de que la vegetación
no ha arrancado impiden su vista. Comienzas a andar en dirección
de Iruñarri y al poco encuentras el monolito. No se
lo ha llevado nadie, allí está hincado como
la última vez. En el centro del crónlech ha
quedado clavado el bastón, apuntas con la brújula:
11°, que a la inversa, mirando el monolito-menhir hincado
desde el centro del círculo son 191°. Del monolito
al centro del círculo hay 39,2 metros. Vuelvo al crónlech.
Realmente parecen estar subrayando Iruñarri, otra zona
límite del crónlech -como el río Leizarán-
donde vuelven a dar matraca de límite Sirio -como en
Etzela- y Fomalhaut -como en Kauso I-, de forma y manera que
si sabemos estar en silencio por dentro, ausentes de ideas
preconcebidas el misterio acabará por mostrarse solo
sin que nadie lo fuerce, a condición, claro está,
de tampoco cerrarle las puertas. Entonces de vuelta en el
crónlech, con Olegi y sobre todo Ezkain -los dos grupos
de Iruñarri- rondando en la cabeza. Ezkain donde de
nuevo me han vuelto a engañar. Más bien no necesitaba
engañarme nadie: en el comienzo me engañaba
solo, por mi cuenta, ahora las piedras me van enseñando.
Iruñarri desde Elutxo Arria y Txindoki desde Gatzarrieta
II están claros como referencias singularizadas. Bueno,
pues la Peña de Izaga, desde el crónlech 1 de
Ezkain todavía más, y en cuanto a testigo guía,
aquello es un testigo, además con escolta. No me salgo
del guión, estoy intentando decir, algo así
como: ¡oiga usted!, este es un asunto muy serio y principal
en la cultura de occidente. Estaba mareando la perdiz en el
centro del crónlech, con la de veces que había
estado en el lugar y todavía insistiendo, ¿en
qué?, ¿para qué?: si son estrellas -eso
es lo único que de verdad sé, tengo tan claro
y me parece tan bonito que puedo estar años rondando
un círculo bien conservado, como es el caso de Elutxo
Arria, hasta que cante-, no parece lógico que quisieran
representar a doscientas estrellas en un solo círculo
sino únicamente a una: Fomalhaut. Fomalhaut está
además arriba en Kauso I y en Iruñarri al sur.
Con la piedra de color arena y el pequeño menhir señalando
la dirección y sin ninguna referencia de fundamento
indicando el orto o el ocaso de la azulada que salía
hacia los 147°. Pones el bastón por estos
grados en la periferia del círculo, vaya una historia
las hayas a tiro de piedra de individuo de la tercera edad,
o sea yo, y detrás le corresponde estar a Mendaur y
echas a andar como un autómata en esa dirección,
que ya son ganas por cuanto con semejantes hayas. A menos
de quince metros del círculo, hay que ver lo que hace
el paso del tiempo: esto parece una piedra y ni se ve de tapada
que está por el musgo. Así empiezan las cosas,
o continúan, que ya no sé ni por donde me ando
pero cuando estás a lo tuyo y otros -los constructores-
anduvieron a lo mismo, al final los criterios seguidos tienen
a bien juntarse, diríase que están deseando
mostrarse. El musgo se levanta fácil y no es necesario
quitarlo del todo para ver que se trata de una especie de
monolito yacente hecho de una piedra gris azulada
oscura de considerables proporciones orientada radialmente
con el círculo, extendiéndose de 145 a 150
grados que en principio me parecen buenos para señalar
el orto de Fomalhaut, luego ampliaré esta opinión.
Si indicaron el orto de Fomalhaut por un testigo externo,
¿por qué no iban a señalar también
el ocaso? Recuerdo que se producía hacia unos 205°
y, comienzo a andar en esa dirección que en el
horizonte la marca más o menos el Abadekurutz, dejando
el bastón clavado en el centro del círculo.
A setenta y dos metros del centro del círculo -los
mido luego- encuentro otro gran monolito azulado de características
similares al anterior, está limpio, con aspecto de
haber sido manipulado por el hombre, como el de orto. Del
monolito al centro del crónlech mido 28°
que en sentido inverso, en dirección del ocaso de la
estrella, son 208° que no están nada mal
para marcar el morir de Fomalhaut. La ubicación de
esta piedra azulada con respecto a los crónlechs de
Elutxo Arria y Birango es verdaderamente singular, ya que
no solamente está alineada con ambos crónlechs
sino que desde ella se ven los dos monumentos en el mismo
plano. Este efecto óptico se debe a que el monolito
está emplazado en un plano más bajo que el crónlech
de Elutxo Arria, coincidente con la elevación existente
entre este crónlech y el de Birango. Dicho emplazamiento
implica una intencionalidad que bien pudiera dar la clave
de la estrella representada en Birango; donde, recuérdese
su gran monolito, bien emplazado para seguir la trayectoria
de Fomalhaut desde su culminación al sur hasta su ocaso,
muestra una particularidad de construcción que parece
dar preferencia al morir de la azulada. Es decir que la estrella
representada en Birango parece relacionada también
con el crónlech de Elutxo Arria.
En la periferia
del crónlech en la dirección del ocaso de Fomalhaut
los testigos no son de mucha relevancia pero están
construidos con la misma piedra que los monolitos que marcan
el orto y el ocaso de la a del
Pez Austral.
En resumen:
los tres monolitos externos se han representado en el dibujo
de Elutxo Arria, me parecen prueba incuestionable de que el
crónlech de este lugar representa a Fomalhaut y demuestran,
además, la relación de este círculo con
el de Birango.
25/03/97
No he cambiado de opinión. Sin embargo, como se ha
explicado en otros lugares, creo que en el Pirineo Fomalhaut
fue considerado pez. En cuyo caso, Elutxo Arria pudo haber
sido Elutxa Arrai, el pez de la hondonada:
- Elutxa = 'hondonada'.
- Arrai = 'pez'.
Elucubración que me gusta por doble motivo:
- El crónlech de Elutxo Arria está en una
hondonada.
- Y, también, allá en el firmamento, si donde
caen las aguas de Acuario hacia la boca del Pez Austral
no es una hondonada ¿qué es?
Me voy sin rectificar, que no es poco. No por que no deba
al menos matizar o corregir y, sobre todo, facilitar la
comprensión y la lectura sino porque empiezo a no
tener fuerzas.
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