PASEOS GUIADOS POR TIERRA DE CRÓNLECHS
Nota previa
Como se ha apuntado en el Nuevo estado de la cuestión:
- El estudio del crp por ser multidisciplinar se
debe de realizar atendiendo a todas las disciplinas en
él implicadas,
- A fin de facilitar la comprensión de iniciación
al crp, en los estudios individuales de descripción
de los grupos que en esta ocasión se van a presentar
se ha procurado tratar únicamente de las disciplinas
puramente físicas: medidas y disposición
de los círculos sobre el terreno; relaciones y
límites geográficos; correspondencias astronómicas
e interpretaciones toponímicas coherentes si las
hubiera, etc.
- El no presentar ni comentar determinados aspectos intangibles,
en un primer acercamiento al crónlech, no quiere
decir que estos no existan sino que se ha considerado
conveniente dejarlos de lado para ser expuestos en apéndices
venideros aparte. En definitiva, ha primado lo físico
y tangible que, en buena parte, muestra la expresión
material del crp, sobre lo espiritual y religioso que
nos llevaría a su significado último. Esta
decisión que modifica presentaciones anteriores,
en las que se mezclaban conceptos, se realiza por entender
que la experiencia está mostrando que mal se pueden
llegar a discutir los motivos últimos del crp,
cuando todavía se niegan, mejor ignoran, realidades
físicas que de puro evidentes, a pesar de la modestia
y mal estado de los monumentos, saltan a la vista.
- Con posterioridad a la redacción de esta nota,
se ha ido viendo, al escribir la interpretación
de los distintos grupos que constituyen esta presentación,
que se deben de dar en ellos explicaciones, que, aún
estando contrastadas, desbordan la interpretación
geográfico astronómica de un grupo determinado,
pero deben de hacerse para mejor comprensión de
terceros, a menos que convirtamos la igualdad crónlech
= estrella en un acto de fe, práctica en modo alguno
necesaria por cuanto el crp, canta su melodía celeste
sin necesidad de otra ayuda que nuestra atención.
Exponer dentro de un grupo de crónlechs disciplinas
que, aún estando con él relacionadas, complican
la descripción general, como se ha ido mostrando
a lo largo del estudio, resulta práctica traicionera
que poco ha ayudado al reconocimiento del misterio que
encierra el crónlech. Motivo, por el que, a la
espera de poder presentar ordenados y bien elaborados
los apéndices que traten individualmente cada una
de las disciplinas que inspiraron y dieron cuerpo al crp,
se ha confeccionado un apartado llamado Retazos para
futuros apéndices, constituidos en realidad
por textos multidisciplinares surgidos tanto al confeccionar
los grupos ahora tratados como de viejas notas no publicadas,
escritas al hilo de estudios anteriores de grupos de crp
de otros lugares, todos los cuales se han reunido ahora
provisionalmente formando una especie de borradores de
Apéndices que, para comenzar, consta de dos partes
una dedicada a la astronomía y la otra a la religión,
por entender que pueden ser más ilustrativas unas
notas desordenadas que el silencio. Ambos se irán
completando y puliendo a medida que avance el trabajo,
además, con el tiempo se añadirán
nuevos apéndices centrados en otras disciplinas.
Objetivos de este nuevo acercamiento astronómico
al crp
El propósito
de esta nueva presentación al crp es el de facilitar
su comprensión haciéndolo más accesible
a cualquier persona interesada por él, con independencia
de su formación. En realidad para acercarse y entender
el crónlech, no es necesaria una preparación
especial, es una cuestión de actitud más que
de conocimientos previos.
Actitud de
mente abierta, sin ideas preconcebidas, que admita que en
el crp, amén de ocasionales enterramientos, hay o puede
haber gato encerrado. En caso contrario, si se cree a ciencia
cierta en la hipótesis unívoca de que los crónlechs
pirenaicos son enterramientos realizados por pastores a los
que no se les atribuyen más capacidades que las propias
de su oficio, mejor no empezar. Quienes propugnan que la función
del crp es exclusivamente funeraria, llevan un siglo sin ver
otra cosa y la aceptan como cosa sabida y clasificada; por
consiguiente, esta historia, con todos los respetos y sin
ánimo de molestar, no va con ellos.
Si el crp,
como se viene insistiendo, en primera instancia es algo físico
y mal interpretado, si se pretende encontrarle nuevo significado,
habrá que comenzar por estudiarlo sobre el terreno,
en su entorno, mirándolo con ojos nuevos y abiertos
de primera vez. Así comencé hace quince años
y he ido descubriendo cosas porque están ahí
en los círculos y en el paisaje, y, sobre todo porque
son sencillas y naturales, de otra forma me hubieran faltado
capacidades; de otra parte, ¿cómo unos hombres
del primer milenio a.C. podrían haber imaginado algo
complicado y de difícil comprensión para las
mentes de hoy? De ninguna forma. Este convencimiento que prendió
de seguido al arranque de la investigación ha servido
de estímulo para su continuación y desarrollo.
Saber que el objeto en estudio es factible para quien lo realiza,
aunque se comentan errores, da ánimos.
Pero, ahora
no se trata de exponer el inicio de la investigación,
que sigue su curso pues no está concluida, sino de
ir mostrando los resultados obtenidos de manera más
asequible que la utilizada hasta hoy. Por ello, creyendo,
como ya se ha dicho, que el crónlech en primer lugar
es algo físico, tangible, fácil de inspeccionar,
es preciso comenzar a mirarlo sobre el terreno y, para facilitar
y orientar esta tarea a nuevos interesados en el crp, he concebido
unas visitas llamadas Paseos guiados por tierra de crónlechs.
En ellos pretendo mostrar el crónlech y su entorno,
como yo los veo y es comprobable; sin embargo, el hecho de
que los datos sean verificables, en modo alguno quiere decir
que siempre deban ser exactamente coincidentes. La historia
del crónlech, como se ha dicho y escrito en diversos
lugares, es la de una precisión, la del calco del firmamento
sobre el terreno pirenaico que, en la realidad, en ocasiones,
resulta hecha un tanto a ojo de buen cubero. Lógico
de otra parte puesto que el terreno, aunque se pretenda, no
siempre conduce en la dirección exacta, si bien en
bastantes puntos la posición de crestas y collados
importantes parecen situados y trazados con tiralíneas
en direcciones específicas de la rosa de los vientos,
formando la estructura, el entramado de emplazamiento de crónlechs,
que permitió la realización, probablemente posterior,
de ubicaciones no tan correctas geométricamente ni
tan ajustadas al rodar de la bóveda celeste. En esta
ocasión vamos a tratar esencialmente de uno de estos
alineamientos de crónlechs no tan precisos, el que
atañe a los grupos situados y relacionados entre Kauso,
ubicado en Oiartzun -Guipúzcoa-, y Ezkain emplazado
en Ezcurra -Navarra-, en paseo de dos días de duración
que se ha denominado: De norte a sur por el camino de Fomalhaut
y Deneb Kaitos.
Metodología
En primer
lugar, el paseo que se propone es necesario estudiarlo sobre
el mapa -se indicará en todo momento el o los mapas
correspondientes-. No viniendo mal, cuando se trate de grupos
de crónlechs ubicados en Guipúzcoa dar un vistazo
a cuanto de los grupos propuestos para estudio dice la Carta
Arqueológica de Guipúzcoa -CA.- editada
por La Sociedad de Ciencias Aranzadi.
Además,
si los crónlechs pirenaicos representan estrellas,
es imprescindible iniciar un acercamiento a la astronomía,
entendida y vista ésta con desnudos ojos de ayer, estudiando
el firmamento como si fuese un mapa terrestre pero teniendo
en cuenta que se mueve, advertencia innecesaria por cuanto
se hace palpable en la primera observación.
Una modesta
guía celeste de campo y, sobre todo, una 'carta celeste
móvil' del tipo de la Cherche-étoiles ALPHA
de Éditions Marcel Broquet inc. o de la SIRIUS
editada por Hallwag Verlag de Berna, son imprescindibles y
bastan para que cualquier aficionado con un poco de interés
en pocos días tome conciencia del movimiento celeste
tanto durante la noche como a lo largo del año. Más
adelante, necesitados de una mayor exactitud, debido a la
'precesión de los equinoccios' -leer sobre la precesión
en la guía astronómica, en el diccionario, o
en un librito de astronomía elemental- será
necesario adquirir algún sencillo programa de simulación
celeste para ordenador que nos permita ver con mayor precisión
el cielo pirenaico en la época en que se construyó
el crónlech y obtener las coordenadas de las distintas
estrellas en un momento y lugar dados. Resulta de gran ayuda
saber desde el inicio que, salvo en contadas ocasiones, tenemos
que vérnoslas con estrellas de cuarta -rara vez- a
primera magnitud, como corresponde al hecho de que mirando
a simple vista en el primer milenio a. C. y, aún ahora,
todos se fijaban y nos fijamos en las estrellas más
brillantes, salvo que se deba plasmar o contar con estrellas
una efeméride determinada alejada de los astros más
destacados. En el transcurso del paseo se darán, cuando
proceda, mayores precisiones.
Tampoco vendría
mal, antes de salir al campo, leer un poco por encima el conjunto
del paseo que se va a realizar.
Al terreno
hay que acercarse con algún material:
- Mapas de la zona y croquis del grupo o grupos en estudio.
- Una brújula.
- Un clinómetro o similar para ver la altura a
que se encuentran los accidentes geográficos próximos
a fin de calcular la parte de firmamento visible desde
un crónlech concreto y deducir las estrellas que
pueden quedar ocultas por el paisaje o subrayadas por
éste.
- Dos cintras métricas: de 10 y 20 metros, para
determinar los centros de los círculos y las distancias
entre estos.
- Unas diez estacas de madera de unos 40 centímetros
de largo y unos 6 a 7 centímetros cuadrados de
sección, acabadas en punta para clavarlas en los
centros de los círculos, etc.
Nota importante
Con cierta
frecuencia, los círculos resultan de dudosa definición
y arriesgado el decidir el emplazamiento original de sus testigos
principales; sin embargo, es obligado resolver estas dudas
y asumir dichos riesgos porque la descodificación de
todo grupo de crónlechs reside casi exclusivamente
en los datos que sobre su diámetro, posición
relativa de unos círculos con otros y emplazamiento
de los testigos diferenciados podamos obtener, y ciertas,
equivocadas o dudosas las observaciones en estas materias,
sin ellas no existe interpretación posible. Por este
motivo, en los dibujos que presentan los distintos grupos
se muestran los diámetros de los círculos, dibujados
con trazo continuo cuando su definición se ha considerado
fiable y discontinuo en casos dudosos. Los testigos y sus
posiciones, se han trazado de forma sencilla, sin titubeos,
con líneas gruesas cuanto más señalado
sea el testigo y con línea discontinua cuando se hallan
caídos.
La descodificación
de un grupo de crónlechs, no es distinta a la de una
inscripción que, de forma purista, podríamos
reproducir dibujando los trazos que persisten de los signos
primitivos, pero que si deseamos conocer su significado estamos
obligados necesariamente a aventurar que tales trazos pueden
corresponder a una E una K, etc. Sin hacer deducciones y sin
ponerse a la tarea tomando algún riesgo inicial, no
hay traducción posible. Algo similar ocurre con el
crónlech. En líneas generales la posición
relativa de un círculo en los dibujos con respecto
a sus próximos, su diámetro y posición
de los testigos, no han sido fruto precipitado de una sola
observación sino de repetidas comprobaciones sobre
el terreno, que siendo válidas para todos los círculos
en aceptable estado de conservación pueden ser más
discutibles y dudosas cuando se trata de crónlechs
muy deteriorados; no obstante, a la hora de dar opinión
sobre un dibujo se ha hecho de forma concreta, evitando notaciones
pusilánimes del tipo de las utilizadas con frecuencia
en arqueología académica en las que se dibuja
hasta la última piedra de un monumento hasta lograr
verlo como un montón de piedras de nula utilidad para
deducir de él las características del círculo
originario. En este menester, los círculos y cuanto
los constituyen son signos, de nada sirve dar a conocer de
forma precisa y apelotonada las malformaciones que hoy sufren,
es preciso deducir el trazo de la imagen original que permita
conocer el significado primitivo de lo que fueron signos.
En la práctica, utilizando esta sencilla técnica,
con rectificaciones que se van haciendo al ir tratando el
crp como un todo, el crónlech va contando sin forzar
su historia y significado, de desaconsejable simplificación
todavía y necesitado de serena reflexión colectiva
que vendrá cuando se eludan resúmenes divulgadores
y se reduzca, la paja que proporcionan muchos montones de
piedras, a las periferias de los círculos que éstas
formaron, el diámetro de los cuales pretendía
ser proporcional al brillo de las estrellas por ellos representados
y sus testigos daban cuenta de las efemérides interpretadas.
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