ENTREGA 1 - PRESENTACIÓN


 
 

¿QUÉ ES Y QUÉ SIGNIFICA EL CRÓNLECH PIRENAICO?








¿Qué son los crónlechs pirenaicos?
Son monumentos circulares de estructura variada que va desde el crónlech propiamente dicho: "piedras hincadas formando círculo", hasta el túmulo entendido como: "montón circular de piedras".
Entre ambos existen monumentos de arquitectura intermedia entre los que, próximos a los anteriores, se puede citar a los "crónlechs tumulares" y a los "túmulos con alguna piedra hincada en su periferia".
Tradicionalmente a estos monumentos se les ha asignado en exclusiva una función funeraria.

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¿Qué diámetro tienen los monumentos?
Normalmente de 4 a 10 metros, aunque excepcionalmente los diámetros bajan hasta unos 2 metros o suben hasta unos 20.

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¿Qué distingue en primer lugar unos monumentos de otros?
Su estado de conservación, de él depende la fiabilidad de los dos parámetros fundamentales en un crónlech a la hora de dar información: diámetro y orientación de los testigos más destacados.
Iniciarse en la comprensión del crónlech con monumentos de dudosa definición es la mejor forma para continuar, esgrimiendo buenos y sosegadores argumentos, ignorando el auténtico significado de estos círculos.

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¿Qué es necesario para obtener la máxima información de un círculo?
Definir adecuadamente su centro. Cuestión sencilla y fiable cuando se trata de un círculo en buen estado, y más complicada y azarosa tratándose de monumentos en mal estado. En cualquier caso, sea bueno o malo el estado de conservación de un círculo, es necesario deducir con precisión su centro. La definición del centro de un círculo implica conocer su diámetro, permite realizar una ubicación correcta de los testigos principales del monumento y tomar la referencias precisas para realizar un ajustado levantamiento topográfico del grupo a que pertenece.

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¿Qué son los testigos de un monumento?
Las piedras que definen la periferia del círculo. Se consideran testigos singulares aquellos que por su tamaño, forma, color, orientación a montañas señeras o accidentes del terreno próximos, grado de la intervención de la mano del hombre en su construcción, etc., están claramente diferenciados de los demás. Como se ha dicho, lo importante de un testigo son su porte y orientación. Se ha escrito mucho sobre lo aleatorio y carente de significado de la ubicación de los testigos destacados en los círculos; pero, resulta impensable que los constructores del crónlech se tomasen la molestia de tallar y elegir monolitos, algunos de gran tamaño, para construir un círculo y luego situarlos de cualquier manera, forzosamente, la elección del emplazamiento de estos testigos diferenciados en la periferia del crónlech debe de tener un significado. La función del crónlech pirenaico está siendo considerada por los expertos, como se ha dicho, únicamente funeraria, resulta difícil convencer, desde la sospechosa posición de investigador privado, de que el crónlech encierra un misterio cuya clave no está en la tierra sino, arriba, en los cielos en la dirección que marcan los testigos destacados de los círculos.

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¿Dónde se encuentran los crónlechs?
En el Pirineo, por el este cuando menos hasta las proximidades del Pico de Aneto y por el oeste hasta el mar Cantábrico. En realidad el límite oeste reconocido lo marca el río Leizarán, afluente del río Oria con el que confluye en la localidad guipuzcoana de Andoain.
Los crónlechs están emplazados en enclaves, el más destacado, suficiente en sí mismo para mostrar e interpretar el crónlech pirenaico, se extiende por las estribaciones atlánticas de los Pirineos desde el pico de Orhi hasta el mar Cantábrico. No obstante, son dignos de mencionarse los grupos de crónlechs situados en el valle de Hecho y los que rodean al pico de Midi d'Ossau.

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¿Se aprecia algún ordenamiento en la distribución sobre el terreno de los distintos grupos de crónlechs?
Sí. El dibujo 1, realizado a escala 1:300.000 da idea clara de la distribución de los emplazamientos de crónlechs en las estribaciones atlánticas de los Pirineos del pico de Orhi al mar Cantábrico. Se trata de un dibujo resumido que pretende resaltar los alineamientos de grupos de crónlechs en correspondencia con la topografía del terreno y las coordenadas U.T.M. de los mapas. En él, por orden de importancia en cuanto a suministro de datos que ayuden a la comprensión del crónlech pirenaico, cabe destacar las alineaciones:

  • En primer lugar, la proporcionada por la línea que va del pico de Orhi a Peñas de Aia en la orientación centrada a 120-300 grados sexagesimales que subrayaba, a ambos lados de la Vía Láctea, la ascensión del Can Mayor en sincronía con la muerte del Cisne y la del Escorpión al ocaso simultáneo y secuencial del tramo de la eclíptica que cruzaba la Vía Láctea de Tauro a los Gemelos subrayado por la muerte de Capella. Hacia el 600 a.C. las salidas de Sirio y Antares coincidieron en el mismo punto bajo la tutela del piramidal Pico de Orhi visto desde las Peñas Aia.
  • La proporcionada por la precisa situación dentro del eje E.-O. en que se encuentran determinadas montañas tal Izu-Adarra-Izarraitz en el eje A del dibujo 1 o Auza-Mendaur-Abade Kurutz-Hernio, en el eje B.
    Constituye toda una fuente de inspiración y meditación contemplar en el horizonte desde los crónlechs de Izurrizti I en dirección del principal testigo del grupo y del monte Adarra –270°– la superposición de éste con Izarraitz, o la del monte Mendaur sobre el Auza a justo 90° vista desde Abade Kurutz.
  • Las existentes en el eje N.-S.

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¿De cuántos círculos se trata?
En el libro Del crónlech Pirenaico (descodificación astronómica de una religión olvidada), Juan José Ochoa de Zabalegui, Editorial Txertoa (1998), se clasificaron los círculos de la estribaciones atlánticas del Pirineo siguiendo un orden estrictamente geográfico derivado de las cuencas hidrográficas en las que están emplazados los monumentos, empezando por el oeste: 01Urumea, 02Oiartzun, 03 Bidasoa, 04 Nivelle y 05 Nive.
Los monumentos existentes en las dos cuencas estudiadas: Urumea y Oiartzun, ascendían a 326 círculos clasificados en 68 grupos. La cifra de grupos clasificados hasta el pico de Orhi añadiendo los existentes en las tres cuencas ahora en estudio ronda los 170 con un número de monumentos que sobrepasa los 700 crónlechs.

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¿Qué representan los crónlechs?
TODOS LOS CRÓNLECHS PIRENAICOS REPRESENTAN ESTRELLAS –¡todos!–, fue la conclusión obtenida tras el estudio completo de todos los crónlechs censados en las cuencas de los ríos Urumea y Oiartzun.
El diámetro del círculo da idea de la magnitud de la estrella por él equiparada por ser proporcional a ella, y los testigos singulares dan pistas sobre la efemérides astronómica representada, al estar dirigidos a las estrellas en cuestión, en un momento concreto –con frecuencia coincidente con la salida o la puesta de la estrella representada– y en relación con el paisaje que enmarca el firmamento.
El crónlech pirenaico puede considerarse asunto de ir y ver. En el estado actual de la cuestión, no se puede estudiar el crónlech sentado en una mesa de despacho, no hay nada escrito sobre él como un todo, es preciso salir a la montaña y tratar de leer en las piedras y en el paisaje, para lo cual, en primer lugar, es indispensable creer que hay algo escondido en ellos.
Siendo asunto de ir y ver, en página adjunta se muestran algunas fotografías con ejemplos diversos de crónlechs y testigos, a fin de apreciar gráficamente las diferencias expuestas más arriba.

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¿Cómo se ha llegado a la conclusión de que los crónlechs representan estrellas?
Ha sido un proceso lento, en un principio se estudiaron otras posibilidades, sin embargo de la mano de ésta afirmación, al comienzo simple hipótesis de trabajo, se han ido tejiendo evidencias que no solamente constituyen una prueba en sí mismas sino que siguen abriendo las puertas del misterio encerrado en el crónlech y mostrando nuevos caminos por los que adentrar la investigación.
Cuando se inició la comprobación de la hipótesis: estrella = crónlech, se pensó de forma inmediata que de ser ésta cierta los círculos próximos formando grupo, podrían estar representando asterismos.La búsqueda de asterismos fue el primer camino seguido en la investigación. No hubo demasiado éxito por entonces –1988 y 89–. Se localizaron no obstante:

  • El "Triángulo de Verano" al completo con acompañamiento en Errekalko, en la cuenca del Urumea.
  • Los "Tres Reyes de Orión" en Ezio y Lepoko Estua en la cuenca del Urumea, y Arrataka en la del Nive.
  • Aldebarán con las Híadas en Urlegi, en la cuenca del Bidasoa.
Pocos frutos para mucho trabajo, pero nació la razonable creencia de que si unos grupos de crónlechs representaban estrellas con evidencia meridiana parecía lógico pensar que el resto también. En Pagolletako Gaña se produjo el 11/02/95 el punto de inflexión del trabajo al encontrar, tras años de titubeos, la orientación definitiva para poder comenzar a deducir con fundamento la descodificación astronómica del crónlech pirenaico. Ese día el autor de estas páginas tomó conciencia física de la existencia de sincronismos estelares subrayados en el horizonte por el paisaje. Hasta entonces había primado la búsqueda de asterismos entre los crónlechs.
Las obras de Arato, Gémino e Higino, entre otros, subrayan la atención prestada en la Antigüedad a los "sincronismos de salidas y puestas", a los "ortos y ocasos simultáneos".
En definitiva los "asterismos" y los "sincronismos de salidas y puestas" fueron la llave que ha descodificado astronómicamente el crónlech pirenaico.
Clasificar dicha descodificación a posteriori requiere cuando menos hacer un intento de reagrupación de los diferentes casos encontrados, asunto que tal vez sea prematuro realizar puesto que sólo se han estudiado y presentado de forma exhaustiva los crónlechs ubicados en las cuencas hidrográficas de los ríos Urumea y Oiartzun en tanto que de las cuencas atlánticas que quedan hasta el Pico de Orhi: Bidasoa, Nivelle y Nive sólo se han desentrañado los que parecen más importantes y están mejor conservados, del resto de los grupos se han hecho los levantamientos topográficos, que es preciso afinar dando entrada en muchos de ellos a las orientaciones de los testigos, pero su descodificación definitiva está sin concluir. No obstante, parece necesario realizar una recapitulación del trabajo realizado hasta ahora, principalmente, desde un punto de vista astronómico. En este sentido, dejando la clasificación abierta a futuros ordenamientos, por el tipo de simbolismo astronómico encontrado los grupos de crónlechs en estudio, según ocasiones, representan: Asterismos, Sincronismos y Alineamientos.

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Asterismos

  • Asterismos en uso: Tres Reyes de Orión; Tauro; Piscis Austrinus; Can Mayor, etc.
  • Asterismos simplificados de constelaciones vigentes: fueron muy utilizados los referentes al Cisne, en ocasiones representado únicamente por Deneb y Sadr, a veces seguidos de Albireo.
  • Asterismos inusuales –pirenaicos: Tres Reyes de Orión con acompañamientos otros a los de su constelación, Aldebarán por ejemplo; el Can Mayor al completo más dos estrellas de Orión ; los más típicamente pirenaicos representando de variada forma las puertas de la eclíptica que cruzan la Vía Láctea, de Tauro a los Gemelos al norte, la puerta de los hombres por donde bajaban las almas de los cielos en ruta hacia la tierra y la puerta sur, de los dioses, que iba del Escorpión a Capricornio, por la que subían las almas al lugar de su propia inmortalidad para colocarse junto a los dioses según nos dice Macrobio en el Capítulo XII de su Comentario al Sueño de Escipión, de Cicerón, si bien este autor del siglo V d. C. sitúa en concreto las puertas en las constelaciones solsticiales de su época, Cáncer y Capricornio, que siguen en el firmamento a los cruces de la eclíptica en la Vía Láctea citados, –las representaciones pirenaicas de ambas puertas son tan numerosas como notables y parecen dar idea consistente de las creencias que pudieron tener los constructores del crónlech–; asterismos inusuales varios indicando el norte, en buen número de casos siguiendo la dirección proporcionada por el alineamiento Altair-Vega-Cabeza del Dragón, dando la impresión de que hacían mención expresa al Círculo Polar donde nada se movía y fue morada de los dioses por entonces. Repetidamente aparece la k del Dragón como la estrella más cercana al Polo de la época, etc.

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Sincronismos

  • Sincronismos clásicos: al orto de Sirio, señalaron con testigos de referencia las orientaciones de los simultáneos orto de Régulo y ocaso de Altair, al tiempo que Alkaid, h de la Osa Mayor culminaba el volteo inferior de esta constelación, sincronismo de antecedentes babilonios, que fue mostrado con precisión sobre montañas señeras en el ya citado Pagolletako Gaña, en Ezkirurritako Gaina y en el notable aunque desvencijado Sirio de Olegi; el que se produce al orto de Arturo momento en el que Sirio y Orión lucían majestuosos al sur, efemérides que, con anterioridad, inspiró a Hesíodo los bellos v.v. 609 y 610 de Trabajos y días: "Cuando Orión y Sirio lleguen a la mitad del cielo y la Aurora de rosados dedos pueda ver a Arturo , ¡Oh Perses!, …", antes de ser reflejada, con círculos de piedras, en otro medio pero con igual corrección y belleza, cuando menos, en los emplazamientos de Eteneta II, Unamene y Lepako Estua.
  • Sincronismos inusuales, propiamente pirenaicos: orto del Triángulo de Invierno - ocaso del ídem de Verano al tiempo que la Osa Mayor iniciaba su culminación inferior y al sur se encontraba el mar celeste que iba de la Ballena a los Peces incluido el Austral, recién marchado Fomalhaut profeta de la instantánea celeste más excelsa de la historia del hombre en cuyo poso, buen número de religiones todavía vigentes echaron raíces hoy olvidadas. Sirio naciente en su solsticio y la Vía Láctea en el cenit de diadema celeste repleta de signos mostrando un camino, el Camino hacia el Océano en Finisterre, que luego, pocos siglos más tarde lo fue de Santiago –pero esa es otra historia–, el principal ejemplo de esta posición está mostrado en el eje E.-O. que va desde los crónlechs de Maistrugain, al pie del monte Gorramendi, hasta Izarraitz siguiendo el eje Izu-Altueta-Adarra-Izarraitz, a cuya vera, que se corresponde con las del cuadriculado U.T.M. de la cartografía del Instituto Geográfico Nacional de España a la altura y entre las coordenadas (47) 84000 y 85000, dejaron escrita con crónlechs la mentada efemérides estelar.
    Conviene citar también como sincronismo pirenaico el correspondiente al caminar del Pez Austral, de orto a ocaso, en relación con la culminación inferior de la Osa Mayor, magistralmente tenidos en cuenta en Elutxo Arria en combinación con Birango y desde otro punto de vista en los Kauso, en Arriurdiñeta, en Auntzbizkar y en el ya citado Maistrugain. Igualmente se ve con frecuencia el sincronismo de la relación entre el orto de Antares y el ocaso de la puerta norte de la eclíptica en la Vía Láctea, Agiña I puede ser un ejemplo tan notable como deteriorado.

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Alineamientos
Tras asterismos y sincronismos, son ejemplo de representaciones estelares pirenaicas los alineamientos de estrellas: entre ellos es un buen ejemplo el de Errenga que muestra estrellas de la Vía Láctea en su posición E.-O. pegada al horizonte norte , del Cisne a Proción. También son muy repetidos los que señalan el norte entre ellos se puede citar los de Erregelo y Mendizabale emplazados en la cima del monte Baigura y el complejo y a punto de fenecer del collado de Elorrieta al pie del singular monte Auza. Al margen de los citados, cabría destacar el alineamiento representado en el asterismo norte del notable grupo de Errekalko–21 estrellas para 21 círculos– emplazado en el municipio navarro de Arano, auténtica joya de la arqueoastronomía pirenaica, cuya ignorada importancia tanto está contribuyendo a su paulatino e implacable deterioro.
Sin embargo, tal vez sea prematuro todavía buscar clasificaciones. La del crónlech, en su vertiente astronómica, como no puede ser menos tratándose de esta ciencia, es la historia de una precisión: la del calco del firmamento adaptándose al terreno local –¿prehermetismo?–, en ella no caben términos medios o se acierta de pleno como un todo demostrable, matemático y repetido, o se desmonta la propuesta razonadamente.

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